¿QUE NAVIDAD ESTA CELEBRANDO?

INTRODUCCION

arbol de navidad

Nota: Antes de comenzar queremos aclarar que no pretendemos imponer nuestras creencias a nadie, ni cohibirle sus celebraciones. Haga usted como su conciencia y su espíritu y el Espíritu que habita en usted le indique.  Solo pretendemos ilustrar para que el pueblo tenga más elementos de juicio, pues la verdad nos hace libres. DEUTERONOMIO 12:2-4: Destruiréis enteramente todos los lugares donde las naciones que vosotros heredaréis sirvieron a sus dioses,….debajo de todo árbol frondoso. 3 Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y sus imágenes de Asera consumiréis con fuego; y destruiréis las esculturas de sus dioses, y raeréis su nombre de aquel lugar.”

DEUTERONOMIO 16:21: “No plantarás ningún árbol para Asera cerca del altar de Jehová tu Dios, que tú te habrás hecho, 22 ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios.” Sigue leyendo

¿SIERVO DE DIOS O SEÑOR DE LA CASA?

“¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá” (Mt. 24:46-47)

 

La Santa Biblia nos enseña que la esposa de Jesucristo es la Iglesia (2ª Cor. 11:2), y representa lo más precioso para Dios ya que está constituida por todos los creyentes comprados con la preciosísima Sangre de su Hijo, Jesucristo. Además, la Iglesia es su cuerpo (Col. 1:24), la Casa del Dios Viviente, columna y baluarte de la Verdad (1ª Ti. 3:15). Y debe entenderse con diáfana claridad que no estamos hablando de las “organizaciones o denominaciones religiosas”, por muy buena fama que tengan.

Ahora, aquí en la tierra, mientras la esposa aguarda al Esposo, Dios ha colocado “siervos” (mayordomos) para que la “sirvan” y atiendan a sus necesidades. Como las necesidades de la Esposa (La Iglesia) son sobrenaturales, los siervos (pastores) deben ser “dotados de dones espirituales” (1ª Cor: 12:28); y solo de ésta manera serán competentes para realizar su labor (2ª Cor. 3:5). De ninguna manera sirven los talentos o virtudes naturales (1ª Cor. 2:14) del hombre para realizar tan delicada y espiritual gestión.

Los siervos de Dios nada propio aportan para cumplir con tan noble tarea, no hay virtud, ni talentos, ni capacidad humana, sino que nuestra competencia proviene directamente del Espíritu Santo (2ª Cor. 3:4-6) y, de ninguna manera tiene que ver con el potencial intelectual o las capacidades naturales de la carne o como la mentira que se sustenta en este tiempo consistente en que Dios “despierta” al campeón que “tenemos” adentro. Nadie es “capaz” de cumplir con esta tarea, solo Dios las realiza a través de los que por El son elegidos. Sigue leyendo

DISCURSO DE SAMUEL AL PUEBLO

El rey Saúl

El rey Saúl

  1. Dijo Samuel a todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey.
  2. Ahora, pues, he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy ya viejo y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día.
  3. Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis ojos con él; y os lo restituiré.
  4. Entonces dijeron: Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre.
  5. Y él les dijo: Jehová es testigo contra vosotros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: Así es.
  6. Entonces Samuel dijo al pueblo: Jehová que designó a Moisés y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto, es testigo.
  7. Ahora, pues, aguardad, y contenderé con vosotros delante de Jehová acerca de todos los hechos de salvación que Jehová ha hecho con vosotros y con vuestros padres.
  8. Cuando Jacob hubo entrado en Egipto, y vuestros padres clamaron a Jehová, Jehová envió a Moisés y a Aarón, los cuales sacaron a vuestros padres de Egipto, y los hicieron habitar en este lugar.
  9. Y olvidaron a Jehová su Dios, y él los vendió en mano de Sísara jefe del ejército de Hazor, y en mano de los filisteos, y en mano del rey de Moab, los cuales les hicieron guerra.
  10. Y ellos clamaron a Jehová, y dijeron: Hemos pecado, porque hemos dejado a Jehová y hemos servido a los baales y a Astarot; líbranos, pues, ahora de mano de nuestros enemigos, y te serviremos.
  11. Entonces Jehová envió a Jerobaal, a Barac, a Jefté y a Samuel, y os libró de mano de vuestros enemigos en derredor, y habitasteis seguros.
  12. Y habiendo visto que Nahas rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis: No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que Jehová vuestro Dios era vuestro rey.
  13. Ahora, pues, he aquí el rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Jehová ha puesto rey sobre vosotros.
  14. Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien.
  15. Mas si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres.
  16. Esperad aún ahora, y mirad esta gran cosa que Jehová hará delante de vuestros ojos.
  17. ¿No es ahora la siega del trigo? Yo clamaré a Jehová, y él dará truenos y lluvias, para que conozcáis y veáis que es grande vuestra maldad que habéis hecho ante los ojos de Jehová, pidiendo para vosotros rey.
  18. Y Samuel clamó a Jehová, y Jehová dio truenos y lluvias en aquel día; y todo el pueblo tuvo gran temor de Jehová y de Samuel.
  19. Entonces dijo todo el pueblo a Samuel: Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de pedir rey para nosotros.
  20. Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón.
  21. No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.
  22. Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo.
  23. Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.
  24. Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.
  25. Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.

1° Samuel Cap. 12

DIA NACIONAL DE LAS IGLESIAS EVANGELICAS Y PROTESTANTES

El 14 de octubre de 1999 fue publicada en el Diario Oficial la Ley 19.638 que establece normas sobre la constitución jurídica de las iglesias y organizaciones religiosas; también se conoce a este cuerpo normativo como “ley de culto o ley de entidades religiosas”. De esta manera, las iglesias evangélicas y otros credos quedan bajo el “amparo” de una Ley de la República y con status de personalidad jurídica de derecho público, al igual que la “Iglesia de Pérgamo”, establecida en el mundo bajo la “protección imperial”, desde el año 316 D.C. (Ap. 2:12-17) hasta el año 500 D.C., aproximadamente.

Posteriormente, el Estado nos “honró” (1ª Jn. 5:19) al promulgar la ley que declara feriado el 31 de octubre como “Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes”. La fecha escogida, declaran los “líderes” evangélicos, es significativa para las iglesias evangélicas y protestantes, ya que el 31 de octubre de 1517 Martín Lutero escribió sus 95 tesis, clavando el escrito en las puertas de la  iglesia del castillo Wittenberg, hecho que marcó el inicio del proceso de conformación de los credos protestantes y evangélicos. Sigue leyendo

¡TODO ESTÁ BIEN!

El Espíritu Santo previene a Israel: “Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal ante los ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos.” (Dt. 31:29)

Hoy, el Espíritu Santo previene a los pastores, por medio del apóstol Pablo, respecto a la incursión de lobos rapaces en el seno de la iglesia, diciendo: “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.” (Hchs 20:29). Y Pedro nos recuerda: “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras,…” (2ª P. 2:1ª). Por lo tanto, esto no es nada nuevo ni sorprendente, sino una de las permanentes estrategias de Satanás en su intento por destruir la iglesia de Jesucristo.

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¿MINISTRO DE DIOS O LOBO RAPAZ?

“Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces que no perdonarán el rebaño” (Hechos 20:28)

¿MINISTRO DE DIOS O LOBO RAPAZ?

¿MINISTRO DE DIOS O LOBO RAPAZ?

Los expertos señalan que los lobos han disminuido notablemente su población en el mundo debido al constante conflicto con el ser humano. Esta situación preocupa a los científicos, ecologistas y otros protectores del medio ambiente y, es lamentable que este hermoso carnívoro esté en peligro de extinción; pero también existen aquellos que no comparten la sensación “feliz” de convivir con una horda peligrosa de estos feroces depredadores.

Este hecho manifiesta un eterno dilema humano que, por un lado quiere convivir con un “peligro tan hermoso”, y por otro lado no. Pero en el fondo nadie quiere que los lobos desaparezcan, incluso estamos dispuestos a soportar las pérdidas que sufren muchos granjeros y ganaderos, antes de prescindir de estas bestias, llegando a castigar con violencia a aquellos que los persigan o los cacen.

Esto mismo acontece hoy en la iglesia del Señor con los denominados “lobos rapaces” (Ez. 22:27; Hab. 1:8; Sof. 3:3; Mt. 7:15; Mt. 10:16; Lc. 10:3; Hech. 20:29). Estos “lobos religiosos”, por un lado son hermosos, listos y atractivos; “colorean” nuestras actividades en la iglesia, con globitos, lucecitas de colores, humo escénico, batucadas, viejitos pascueros, mimos y payasitos y, lo más importante, no cansan a los oyentes con el SEMPITERNO EVANGELIO. ¡No, ellos desprecian el evangelio de ayer!… y han adaptado sutilmente el mensaje a la “moda” de turno (Gálatas 1). Sigue leyendo

¿OBEDIENCIA O ESTRATEGIA?

El siervo y Rebeca

El siervo y Rebeca

“Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste?

Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá. Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo. Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.

Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este negocio.” (Gn. 24:5-9)

Los hechos narrados en el capítulo 24 de Génesis nos revelan la encomienda al verdadero ministro de Cristo; y las específicas instrucciones que debe cumplir para llevar a cabo su tarea. El es enviado a buscar esposa (iglesia) para el Hijo de su Señor. Sigue leyendo