¿OBEDIENCIA O ESTRATEGIA?

El siervo y Rebeca

El siervo y Rebeca

“Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste?

Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá. Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo. Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.

Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este negocio.” (Gn. 24:5-9)

Los hechos narrados en el capítulo 24 de Génesis nos revelan la encomienda al verdadero ministro de Cristo; y las específicas instrucciones que debe cumplir para llevar a cabo su tarea. El es enviado a buscar esposa (iglesia) para el Hijo de su Señor.

El leal siervo pregunta detalles con la finalidad de no entregar un mensaje que no cuente con la total aprobación de su Señor, ya que solo el fiel cumplimiento de su misión lo liberará de su deber juramentado (Gn. 24:8; Ez. 3:18, 29; 33-6; Hchs. 20:26-27). El comprende que está obligado a hacer y decir exactamente aquello que su Señor le ordena; por esta razón, su única ansiedad es conocer la esencia y la medida de su cometido, no debe tener dudas al respecto. De esta manera, antes de partir a cumplir con tan noble encomienda, diligentemente se instruye frente a las dudas que se le presentan, siendo la principal de ellas: “Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra

Y es acerca de este tropiezo que se presenta a gran escala en el ejercicio de la gran comisión, por el cual muchos siervos de Dios han sido trastornados y se han extraviado de su misión, que hablaremos en esta oportunidad.

LA TAREA DEL SIERVO

Se le confía la honorable tarea de tomar una esposa para el Hijo de su Señor. Debe viajar a tierras lejanas y desconocidas, por lugares que no cuentan con veredas ni caminos, ni la señalética que indiquen cual es el lugar (Mr. 16:15). Tiene que buscar a una familia que no conoce e identificar en medio de ella a una mujer que tampoco conoce, la cual debe ser idónea y cumplir las condiciones que su Señor ha señalado (Gn. 24:34).

Este hombre asume un compromiso que está en el corazón de su Señor, y por la importancia de la tarea el siervo es juramentado solemnemente (Gn. 24:9). El temor y la reverente fidelidad en el ejercicio de su labor son indispensables. Isaac, Hijo de su Señor, poseía un espíritu dócil y apacible, era ya de 40 años, heredero de todos los bienes, y de él vendría la simiente que le fue prometida a Abraham (Gn.21:12).

Pastores, hermanos en el Señor, estos requerimientos no son nada comparado con el peso que se cierne sobre los ministros de Cristo. Todo el corazón del único y soberano Dios, el Padre, está en dar al Hijo, Cristo, una iglesia que será su amada por toda la eternidad.

Jesús no debe estar solo (Gn. 2:18) y, para el efecto, el Padre ha de encontrarle una esposa; por tanto impone sobre todos aquellos a quienes llama a esta comisión, la obligación de proclamar el genuino Evangelio, de buscar almas para Jesús conforme a sus ordenanzas, la iglesia ha de ser constituida por creyentes, “no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos,…” (Gn. 24:3).

¡Oh, Dios, cuanta Gracia necesitamos para cumplir tan Santa Comisión! El siervo de Abraham debía buscar una esposa para Isaac, hijo único del matrimonio, heredero de todas las cosas, hijo de la promesa; sin embargo, los siervos de Dios deben buscar a la esposa del unigénito Hijo de Dios, Señor de la creación y Dios sobre todas las cosas. ¿Dónde se podrá encontrar una ayuda idónea para El?

Isaac, por la fe, fue sacrificado por su padre Abraham, Dios Padre sacrificó a Jesucristo por los pecadores ¿Dónde encontraremos a alguien digno de un amor tan admirable, tan divino, como el de aquél que murió en la cruz del calvario?

¿En qué país, en qué región, en qué ciudad, en que pueblo o comunidad se encontraran hombres y mujeres dignos? ¿Quién se unirá a éste que se le ha dado un nombre que es sobre todo nombre, ante el cual se doblará toda rodilla y toda lengua confesará que él es el Señor, para gloria de Dios el Padre?

¿QUIENES QUERRAN ACEPTAR TAN NOBLE INVITACION?

Podría pensarse que multitudes aspirarían a este honor y tal felicidad pero, tristemente, no es así, sin duda alguna, ¡no es así, no es así! En nuestros corazones existe solo aversión hacia Cristo, no queremos aceptarlo; además, de ser totalmente indignos e inadecuados; por lo tanto, nuestra misión requiere de la intervención Divina, de otra manera es imposible. Por eso Dios envía su ángel delante de sus siervos… él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo” (Gn. 24:7), para que el Espíritu Santo implante un amor de origen divino, renovando nuestro corazón mediante la regeneración. Debemos nacer de nuevo.

Cuando Eliezer, el siervo de Abraham, encontró a Rebeca colocó un pendiente en su nariz y brazaletes en sus brazos (Gn. 24:47)… que misión tan importante hemos de cumplir los siervos de Dios para encontrar a los que han de ligarse para siempre en santa unión con el Heredero de la promesa, con el Hombre sacrificado y resucitado, por quien Dios hizo los mundos.

¡Oh, predicador, que trabajo tienes que hacer hoy para encontrar a aquellos a quienes darás el brazalete y sobre cuya faz colgarás la joya!, luego de preguntarles: ¿entregarás tu corazón a mi Señor?

¿Dónde podremos encontrar esta disposición? Solo donde la gracia del ángel de Jehová haya obrado (Gn. 24:7). Y, es en medio de los hombres, donde nuestra naturaleza está totalmente desfigurada por el pecado, que el Espíritu Santo, únicamente el Espíritu Santo, puede impartir la belleza y la santidad que permitirá al Esposo ver hermosura en sus Elegidos. Los siervos de Dios encontramos a los redimidos, NO LOS GENERAMOS.

 

¿ES RELEVANTE NUESTRA MISION?

Pastores, hermanos amados, nuestro servicio es de una sublimidad extraordinaria, mayor que la de los ángeles, aunque la mayoría considera que predicar el evangelio es un asunto insignificante.

Algunos, de manera humilde, están hablando de Jesús a los niños y niñas de sus clases, y les dirán con desprecio que son “simples maestros de escuela dominical”; pero su trabajo contiene un peso espiritual desconocido en la cámara de diputados, en el senado, y ausente en las cumbres de presidentes. De lo que ustedes dicen penden la muerte, el infierno y mundos desconocidos. Ustedes están ocupados en los destinos de espíritus inmortales.

PREDICAR EL EVANGELIO NO ES UNA OBRA DE POCA RELEVANCIA ES UNA OBRA DE SUPREMA RELEVANCIA.

En el cumplimiento de tan magna obra el siervo no ha de escatimar ningún esfuerzo, viajará a grandes distancias contando solo con una indicación general de la dirección y, como no conoce el camino, necesitará un guía y un protector divino, y su único reglamento serán las instrucciones entregadas por su Señor, la Palabra recibida será la única regla en la que basará sus decisiones (Josué 1:7), su sentido común quedará sujeto a lo ordenado por Dios. “Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?” (2ª Co. 2:16), nadie, porque el éxito de la tarea dependen solo de Dios.

TEMOR EXPRESADO POR EL SIERVO SOBRE LAS DIFICULTADES QUE SE PRESENTAN

“Quizá la mujer no querrá venir en pos de mi a esta tierra” (Gn. 24:5). Y este es el problema más serio, grave y común (Jn. 5:40) que enfrentan los siervos de Dios. Si la mujer no quisiera no podría hacerse nada; ya que debe existir la voluntad y no la fuerza, ni el engaño, ni la coacción.

Incredulidad: No quieren ir porque dudan del mensaje de amor, como leemos que gemía el profeta Isaías: “¿Quién ha creído nuestro anuncio?” (Is. 53:1). Los hombres no creen que el Señor ande buscando el amor de sus criaturas y que para obtenerlo haya entregado su vida; además, se aman a sí mismos y no les importa el anuncio del gran amor de Dios para con los rebeldes. Por el contrario, el Calvario es despreciado, están demasiados ocupados en su labranza, en sus negocios, en sus familias, y no quieren ir; incluso algunos matarán a los siervos de Dios (Mt. 22:2-6).

Amar a alguien que nunca ha visto: Otra dificultad frente a esta misión es que la mujer acababa de saber de la existencia de una persona descrita por el siervo de Abraham, a quien debía amar lo suficiente como para abandonar a su familia (Lc. 14:26), sufrir las dificultades de viajar a una tierra lejana (Lc. 14:27), negarse a sí misma (Mt. 16:24; Mr. 8:34; Lc. 9:23). Salir sin saber a dónde iría, sustentada en cosas que nuca han sido vistas, y feliz en una felicidad futura (He. 11:27).

¡Oh, cuán difícil, cuando ahora los hombres dicen: ¡MEJOR VIDA AHORA!, y las multitudes corren tras estos falsos ministros del exitismo, pregoneros de la prosperidad temporal, “amadores de los deleites mas que de Dios” ( 2ª T. 3:4)

Más de la esposa (Iglesia) legítima, se dice: “,… gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso;…” (1ª P. 1:9-8).

No podemos tener a Jesús y al mundo, debemos salir del mundo licencioso, del mundo de la moda, del mundo científico, y del hipócrita mundo religioso. Si te conviertes en cristiano debes abandonar los viejos hábitos, las viejas motivaciones, las añejas ambiciones, los placeres carnales, la jactancia y el viejo modo de pensar.

¿Soportar todo esto por Alguien a quien nunca he visto, y por una herencia sobre la que nuca he puesto mi pié? Así es. Y frente a estas dificultades la mayoría se aleja. ¿Negarme a mí mismo tomar mi cruz y seguirle? ¿Caminar en pos de alguien invisible, entrar por la puerta estrecha y caminar por sendas angostas? ¿Vivir en el mundo pero no pertenecer a él? La mayoría va tras sus líderes y sus promesas de bienestar temporal inmediato. Nadie quiere ser un extraño en el mundo; por el contrario, anhelan ser admitidos más plenamente en su “sociedad”, ser reconocidos, famosos, populares, tienen sus tesoros en la tierra. Son como lombrices de tierra, la tierra los satisface.

Si les predicamos de la vida eterna, de la unión con Cristo, de la resurrección de los muertos, del Reino de Dios, bostezaran con avidez, no les interesa. Más si les comentamos acerca de tasas de interés, que vivirán como magnates, de grandes propiedades que pueden obtener, o de honores que recibirán en el congreso, serán gratamente estimulados. La fama, la popularidad, la comodidad, la entretención son cosas de importancia para ellos, pero depreciaran las cosas eternas.

¡No, no, jamás se desplazarían de Ur de los caldeos a Canaán por tales nimiedades como la inmortalidad, el cielo, Dios. “Quizá la mujer no querrá venir en pos de mi a esta tierra”. (Gn. 24:5)

 

SUGERENCIAS PARA QUE QUIERAN IR A CANAAN

“Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de dónde saliste?” (Gn. 24:5) Si ella no quiere venir a Isaac, ¿habrá de ir Isaac a ella?

Esta es la sugerencia de la hora presente, porque definitivamente, los hombres no quieren ir a Jesús. ¡No quieren ir a Jesús! (Jun. 5:39-40)

¿Se ha de suavizar el tono de las enseñanzas de Jesús para el mundo? En otras palabras, si el mundo no quiere elevarse hasta la iglesia, ¿no debería la iglesia descender al mundo? Es decir, en lugar de convidar a los hombres a que se conviertan y salgan del mundo y se aparten de los pecadores, unámonos al mundo impío, entremos en unión con él, y así penetrémoslo con nuestra “influencia” y tengamos un mundo cristiano… absurdo, los únicos influenciados seremos nosotros por un mundo corrupto. “CONVIERTANSE ELLOS A TI, Y TU NO TE CONVIERTAS A ELLOS” (Jer. 15:19).

En la actualidad este es el pensamiento dominante en los “supuestos siervos” cuya misión es buscar a la esposa del Señor, y se han dado a revisar las doctrinas bíblicas llegando a la fatídica conclusión que algunas de ellas están pasadas de moda, otras son inflexibles severas e impopulares, y se preguntan: ¿Qué hacemos? Y por mayoría de votos… las eliminan o las “mejoran”.

Y con la finalidad de “conservar” a “muchos” adherentes, todavía “usan” viejas frases y “tradicionales” formas de culto para agradar a los más ortodoxos o, como les dicen, los “antiguos”; pero les dan un “nuevo significado” para ganar a los infieles “modernistas” que abundan como las moscas. Esto es la puerta ancha y el camino espacioso.

Dicen: cercenemos las aristas de las verdades desagradables, y moderemos el tono dogmático de la revelación infalible… relativicemos, relativicemos. Y la forma de hacer tan ruin tarea es desprestigiando las Sagradas Escrituras, atribuyendo la autoría de las mismas a hombres y no al Espíritu Santo, digamos que “los autores” Abraham y Moisés cometieron errores, que el Libro Sagrado está lleno de imprecisiones y contradicciones, que contiene severos problemas de traducción, que las enseñanzas de Pablo son prejuicios de un solterón machista que odiaba a las mujeres. Lancemos al mercado un sinnúmero de “versiones” basadas en “mejores manuscritos”, las cuales se contradigan entre ellas mismas. Socavemos la “vieja fe” de los “fanáticos fundamentalistas” e introduzcamos la “nueva duda”, pues los tiempos han cambiado, y el espíritu de la época nos sugiere el abandono de todo lo que sea “severamente recto” y “demasiado seguro” de parte de Dios. Abramos nuestra mente a “nuevas interpretaciones”.

Es el caso cuando el Espíritu Santo decreta: “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” (1ª T. 2:12) “Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.” (1ª Co. 14:35). Pero, como la disposición del Espíritu Santo es impopular y retrograda, sin ningún temor la despreciamos, y con vergüenza vemos en los altares a las mujeres enseñando y ejerciendo la autoridad que le es conferida por Dios solo a los varones. El Espíritu Santo NO LO PERMITE, nosotros sí lo permitimos, el Espíritu Santo lo declaró INDECOROSO, nosotros lo encontramos “digno”.

La abominable adulteración de la doctrina es acompañada de una falsificación de la experiencia. Ahora se les dice a los hombres que eran buenos cuando nacieron y, peor aún, los falsos maestros nos “informan” que nacimos con “talentos heredados” y que Dios NO CAMBIA a los hombres sino que potencia sus talentos para que descubramos al HEROE QUE ESTA EN NUESTRO INTERIOR. Hermanos amados, reflexionen, ¡alguien está mintiendo!

De esta manera, la sentencia de Jesucristo: “Os es necesario nacer de nuevo”, es ANULADA, el arrepentimiento es ignorado y la doctrina de la regeneración solo se reduce a sicoterapia, basada en los escritos de Hipócrates.

La fe solo es considerada una especie de droga para los “sensuales adoradores”, y podemos creer o no creer total tenemos una “duda honesta”, lo que abre la puerta ancha que conduce al camino espacioso de la entretención, la socialización, y la política de las buenas relaciones, la cual denominan “UNIDAD EN LA DIVERSIDAD” (“Bolsa de gatos”, dijo el pastor presbítero y director vitalicio, Luis Manuel Andrade Reyes (QEPD)).

La nueva criatura en Cristo Jesús es considerada un “amargado”, inventada por los fundamentalistas intolerantes. Elogian al Obispo Manuel Umañas Salinas y otros “antiguos”, pero claro, ahora estamos en el 2012 y no en el 1900. Lo que fue bueno en ese tiempo, hoy es fanatismo exacerbado. Somos “modernos”, cultos e instruidos, y bajo la guía del “pensamiento moderno” hemos suavizado el tono de la religión haciéndola mas accesible; la puerta ancha.

La religión espiritual es despreciada, y en su lugar hemos instalado una “moralidad de moda”. La santidad se puede resolver con leyes seculares, y es así que los “siervos” deambulan en el congreso nacional limosneando por leyes que asegurarán la moralidad y protegerán a la esposa del Cordero, menospreciando el poder de la PALABRA.

Seamos como los demás, estemos a la moda, no nos distingamos de ellos, sean nuestros cultos y costumbres tan mundanas como ellos, y los “ganaremos para… ¿Cristo?” ¿Humillarás de esa forma a Jesucristo y su sacrificio en la cruz? De esta forma Isaac desciende a Padam-aram; de esta manera la iglesia desciende al mundo.

 

LA NUEVA “REFORMA”

Los ministros negligentes y los falsos, dicen: no tiene caso proseguir al “viejo estilo”, trayendo uno que otro creyente, necesitamos una “fórmula” mas rápida, mas eficiente. Esperar hasta que la gente sea nacida de nuevo y se vuelvan seguidoras de Cristo bajo la “antigua forma” es un proceso demasiado largo. Atraigámoslos a todos, conversos e inconversos, da lo mismo. Los fundamentos de la fe de cada cual serán diametralmente opuestos pero… que importa, lo que interesa es el crecimiento, al final todos tienen “buenas intenciones”, solo “adoremos”.

Es cierto que la mayoría no cree en el Evangelio, pero los ministros tampoco, y las “diferencias”, que son “dudas razonables”, son mejor que la fe intolerante.

Algunos al leer estas expresiones dirán, “nadie habla así”. Posiblemente no usen estas mismas palabras, pero es cosa de asistir a sus cultos con música pagana y artilugios, o a sus charlas de emprendimiento, o a oír sus discursos “motivadores”, o a sus clases y talleres de autoestima. Están traicionando arteramente nuestra santa FE, bajo la pretensión de adaptarla a esta era progresista.

El deshonesto plan es asimilar la iglesia al mundo, mediante actuaciones semi-dramáticas, transformando las casas de oración en teatros; convierten sus servicios en exhibiciones musicales, carnavales, los mas avezados convierten a la iglesia en un circo metiendo payasos y mimos, sus sermones son arengas políticas o manipulaciones sicológicas y culto al hombre; de hecho, han convertido al templo en un teatro y a los ministros de Dios en actores cuyo oficio es entretener al público, eso no es adoración, es recreación y ociosidad.

Los vallados están aportillados, han derribado sus muros, y los necios dicen: es tiempo que la iglesia salga de estos cuatro muros y vaya al mundo, que salga del anonimato y se haga un nombre (Gn.11:4), los promotores de este cambio dicen: “haremos a Isaac el mas famoso de Padam-aram”. Es decir, para ganar al mundo, el Señor Jesucristo, su Palabra y su iglesia deben someterse al mundo, Jesucristo debe “aceptar” al mundo. La propuesta es tan aborrecible que no merece mayor análisis.

EL FRANCO REPUDIO DE DIOS A TAN INDECENTE PROPUESTA

“Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá”. (Gn. 24:6) Jesucristo, encabezando a los emigrantes que han salido del mundo, expresa: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Jn. 17:16)Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Jn. 15:19); por lo tanto, no somos del mundo en ningún aspecto. “Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá” (Gn. 24:6).

Siervos… el plan de Dios no se ha alterado ni se ha vuelto inefectivo. El y solo El, continuará llamando a los que antes predestinó. No desafiemos insolentemente ese hecho suponiendo que podemos salvar a los hombres, en una mayor escala, basados en nuestras sucias y presuntuosas “estrategias”, ignorando voluntariamente la diferencia entre los muertos en pecado y los hijos de Dios.

¿No entiendes que Dios quiere una iglesia APARTADA?

¿No comprendes todo lo que se ha hecho en todos estos años?

¿Acaso la sangre de los mártires ha sido derramada por pura necedad?

¿Los reformadores actuaron locamente cuando contendieron, incluso hasta dar su vida, por doctrinas que hoy consideras caducas, o normas de un “modelo antiguo”?

Hay dos simientes, la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente y la situación se mantendrá hasta el fin y no debemos ignorarla para agradar a los hombres u obtener el “anhelado crecimiento”.

La verdad es que lo único que pretenden con las “estrategias de crecimiento” es alimentar su alter ego, llenar sus alfolíes, conducta mercenaria que no tiene excusas. “Mejor vida ahora”, es el clamor, codiciando solo riquezas y vanagloria. Para el siervo de Dios, lo primero es su Señor; para el ruin profesante, Dios está de sobra, cree que Dios se alimenta con la adulante lisonja de sus labios… glorifícale, glorifícale, dice con voz melosa mientras pisotea las doctrinas fundamentales. “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado (Is. 29:13). Como creen que es mandamiento de hombre puede ser “mejorado” modificado o anulado… por mayoría de votos.

Hermanos, somos herederos de la promesa de cosas que aún no se ven, por eso caminamos por fe, y nos separamos del mundo y de los que nos rodean. Habitamos entre los hombres como Abraham habitó entre los cananeos, pero somos de una nueva raza, hemos experimentado un nuevo nacimiento, vivimos bajo diferentes leyes y actuamos por diferentes motivos. Por lo cual, cuando la iglesia dice: “seamos como el mundo”, se ha condenado a sí misma con el mundo. Recordemos lo dicho por el Espíritu Santo: “…viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas” (Gn. 6:2) Vino el diluvio y los destruyó a todos.

¿Hasta cuándo los hijos de Dios gustaran de las hijas de los hombres; hasta cuando despreciarán a la iglesia del Señor? “¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, Y abrazarás el seno de la extraña?” (Prov. 5:20)

Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no dejes la enseñanza de tu madre; Atalos siempre en tu corazón, Enlázalos a tu cuello. Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; Hablarán contigo cuando despiertes. Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen, Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura de la lengua de la mujer extraña. No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos; Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón.” (Prov. 6:20-26) Proliferan las iglesias falsas, las hermosas rameras que ofrecen todo tipo de entretenciones y satisfacciones sensuales para arrastrar a los simples.

Rebeca (la iglesia) debe abandonar a su parentela y a sus amigos, por su esposo, y emprender el viaje a Canaán, debe separarse del mundo y caminar con Dios. ¿Hasta cuándo querrán retener a la esposa en el mundo?

 

FRUTO DE LAS ESTRATEGIAS

Todos los “convertidos” que la iglesia “logre”, por medio de sus estrategias, a causa de ignorar el poder de Dios, “suavizando” la doctrina y tomando del anatema (formas mundanas), no valen la pena… ni regalados.

Por el contrario, la verdadera iglesia debe, por medio de la verdadera Palabra, deshacerse de ellos, no son de ninguna utilidad, excepto de tropiezo para los hijos de Dios que, en el caso de Israel al salir de Egipto, solo sirvieron para “inflar” el número, y se convirtieron en la plaga del desierto para los israelitas (Nm. 11:14). Así ocurre con los “obtenidos” por medio de las estrategias de mecado que han reemplazado al poder del Espíritu Santo.

Los israelitas eran ya lo suficiente malos como para incorporar impíos.

¿Por qué hay tanta muerte espiritual en estos días? ¿Por qué es tan próspera la falsa doctrina en las iglesias? ¿Por qué nuestros cultos parecen recitales mundanos con ídolos a los que denominan “ministros de alabanza” o “salmistas”? Simple, tenemos demasiada gente impía en las iglesias y, peor aún, en el ministerio.

¡Oh, mi Dios, tenga misericordia de nosotros y enséñenos a no dar las perlas a los cerdos!

La codicia de los ministros por el “número de miembros”, la avidez por incluir gente educada, respetable y pudiente, los ha llevado a adulterar sin ningún temor la doctrina, convirtiendo a la iglesia en una adúltera que practica toda suerte de falsas doctrinas, adicta a diversiones necias.

Dios libre a su iglesia de “convertidos” que son “fabricados” al rebajar los estándares espirituales, y al mancillar la gloria espiritual, generados por el mal siervo que oculta la verdad y los mantiene felices adorando al dios de la entretención y la prosperidad… estos no son convertidos, estos son “encantados” que han sido “fascinados” por la mentira.

Estos malos siervos deben saber que Dios, de todas maneras, encontrará a la esposa idónea para su hijo; pero ellos y su adúltera iglesia quedaran fuera.

¿Tienes miedo que mediante la predicación del Evangelio no puedas ganar almas?, tan necio eres que no entiendes que Dios ha dicho: “El enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo”

Dios ya dispuso su iglesia.

¿Sientes desaliento en cuánto al éxito de las formas que Dios te ordena utilizar?

¿Y por ésa razón estudias y te preparas con vehemencia para tener una oratoria impresionante?

¿Es ésa la razón por la que introduces música “extraña”, y arquitectura, y arte, y teatro, y socialización, y ayuda comunitaria, y otros artilugios?

¿Tienes la desfachatez de dudar del llamado irresistible que emana del Calvario de la Cruz?

¿Introducirás gente por la fuerza, por la entretención, por falsas doctrinas, y no por el poder de Dios?

Debes saberlo, esa es la obscura opinión de la mayoría, mas DIOS ES SOBERANO (Mt. 9:9). ¡Estas sembrando cizaña!

PROPOSITO DEL FIEL SIERVO

Hermanos amados, hay muchas cosas que yo podría permitir a otros adoradores pero que yo me he negado a mí mismo al dirigir esta congregación. Solo he dejado que funcione por sí sola la fuerza de atracción del Evangelio. Nuestro servicio es severamente simple. Nadie viene aquí jamás para gratificar sus ojos con arte o dramas, ni sus oídos con música, ni su entendimiento con lisonjas o promesas de bienestar temporal, ni discursos motivacionales, ni talleres de autoestima. Solo presentamos a Cristo y a este crucificado, y la simplicidad del Evangelio.

Es nuestro deseo que asistan a nuestras reuniones, solo motivados por el Espíritu Santo que está en medio de nosotros, desechando toda excelencia humana y todo talento natural.

 

Buscamos que el deseo por llegar a la casa de oración de nuestro Señor sea un milagro.

Nada mostramos, nada exhibimos, solo la cruz revelando la gravedad de nuestro pecado.

No hay luces, no hay globos, no hay excitación emocional de fuego extraño, no hay elocuencia humana, no hay jactanciosa ciencia humana.

Es el Evangelio sencillamente predicado el que ganará almas y no las estrategias de mercadeo.

El evangelio llevará a los pecadores al arrepentimiento (Jn. 16:8) y será Jesús quien edificará su iglesia por su poder (Mt. 16:18) y, de ninguna manera, “generaremos crecimiento” que solo es llenar impúdicamente de impíos la casa de mi Señor.

Entiendan, los siervos de Dios, no hay ninguna necesidad de “probar” recursos dudosos, cuestionables y antibíblicos.

Aunque no lo crean, Dios todavía salvará por medio del Evangelio y solo por medio del Evangelio; por lo tanto, dejemos al Evangelio actuar en su mas absoluta pureza… no lo desprecien, es santo, sublime y eterno y que, como grandiosa y vieja espada, se abrirá paso hasta la columna vertebral del hombre y partirá el corazón (He. 4:12).

Sin embargo, decimos: ¿porque se convierten tan pocos? Debes saber que has puesto esta noble espada en una funda de arte y excelencia carnal, quieres hacerla brillar con música pagana y falsos ministros de alabanza. Deshazte de esa funda de terciopelo, bota esa vaina de “talentos heredados”. Arroja ese “excelente” estuche cultural al Hades y luego verás como en las manos del Señor esa gloriosa espada de dos filos habrá de segar campos enteros de hombres para el reino. No tienes necesidad de descender a Egipto en busca de “ayuda”. Es vergonzoso invitar al diablo para que ayude a Cristo. No seas irreverente, saca esa mugre de la iglesia, entonces verás verdadera prosperidad, entonces serás testigo de verdadero crecimiento.

¿Y SI NO HAY CRECIMIENTO NUMERICO? LA JUSTA ABSOLUCION DEL SIERVO

“Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo” (Gn. 24:8).

Cuando estemos al borde de la muerte, si hemos predicado fielmente el Evangelio, sin trucos, nuestra conciencia no nos acusará, porque nos hemos mantenido cercanos a EL. No lamentaremos por no haber hecho el papel del insensato exitista o del político para hacer “crecer” nuestra congregación. ¡Oh, no! Nuestro Señor nos dará plena absolución aunque pocos se nos hubieren unido, en tanto que hayamos sido fieles a EL. “Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo” (Gn. 24:8)

No falsifiquen el evangelio para lograr “crecimiento”, apéguense al SIMPLE EVANGELIO; y si la gente no es convertida por él, ustedes NO TENDRAN responsabilidad. Si ustedes predican un fraude y obtienen muchos prosélitos, ustedes serán culpables de engaño y de la sangre de los falsos “convertidos”. Y yo espero, en el Tribunal de Cristo, poder decir en verdad ¡estoy limpio, estoy limpio! (Hchs 20:26), es mi mayor anhelo.

He predicado la Verdad de Dios, en la medida que la conozco, y no me avergüenzo de su simpleza, y para evitar degenerar mi testimonio me he apartado de aquellos que se descarrían de la Verdad y pregonan falsas doctrinas y también de aquellos que se asocian con ellos.

¿Cómo puedo ser mas honesto? Si después de todo, los hombres no reciben voluntariamente a Cristo, ni a su evangelio, ni su gobierno… es de su propia incumbencia. Yo, con la ayuda de su Santo Espíritu, seré fiel.

Es cierto que anhelamos ver a muchos convertirse, pero falsear a nuestro Señor “para ganar almas” es insensatez. El verdadero siervo de Dios es responsable por su diligencia y FIDELIDAD, pero no es responsable por el éxito o por el fracaso… los resultados están en las manos de un DIOS SOBERANO. Si el éxito del Evangelio dependiera de los hombres, entonces tendríamos un fracaso certificado. Dios está sentado en su trono…

Aunque ese querido niño de tu clase de escuela dominical no se convierta, si has puesto delante de él el Evangelio de Jesucristo con denuedo misericordioso (no confundas con tolerancia, que es falsa misericordia), y con reverencia y temblor, no te quedarás sin recompensa… y habrás librado tu alma, su sangre será sobre su propia cabeza.

No ensucies el sublime Evangelio con técnicas de artificio, no seas irrespetuoso, “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad” (2ª P. 1:16).

No menosprecies su Evangelio, no tengas en poco el poder de su Palabra apoyándote en “tu” elocuencia, arte, melodramas, música sensual, y otras artimañas, “no sea tu palabra ni tu predicación con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.” (1ª Co. 2:4-5)

Recuerda, “…nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.” (2ª Co. 2:12-13).

Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros (2ª Co. 1:12)

Si no les agrada el verdadero Evangelio y, por el contrario, “gustan” de lo mundano y saborean con avidez ese evangelio adulterado de entretención, pantomimas y sensualidad, y no quieren ir a Jesús; entonces, cuando se presenten ante el juicio del gran trono blanco, y se manifieste el día de la ira, reconozcan que aquel a quien denominaron “fundamentalista amargado” les suplicó que huyeran a Jesús y que, con simpleza expuso el mensaje y no los divirtió con estrategias novedosas.

No he traído bocina, ni salterio ni arpa, ni panderos ni danzas, ni cuerdas ni flautas, ni címbalos resonantes… solo he puesto delante de ustedes a CRISTO Y A ESTE CRUCIFICADO, y les he pedido que crean y vivan. Si rehúsan a Cristo, habrán rehusado sus propias misericordias. Exonérenme en aquel día de toda complicidad con “estrategias innovadoras de hombres engañados”.

Y a mi Señor que me dijo: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito; sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac”, le suplico su Gracia para ser fiel hasta el fin a tan noble comisión y a su VERDAD.

Pastor Diácono

ENZO VASQUEZ ROJAS

Iglesia Dios Proveerá

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