2 Corintios 5:17 Unión con Cristo (2 Parte)

Uno de los versos más usados en los cristiano a lo largo del tiempo y que se usa como una descripción de lo que ha sucedido en su vida es 2C 5:17 en líneas generales están haciendo una afirmación bíblica correcta de la obra de Cristo en el creyente, es válido y loable que alguien lo expresé, lo memorice y lo cité hablando de sí mismo sin embargo mis hermanos cuando uno indaga un poco más allá de la sola declaración o repetición de memoria del texto bíblico, frecuentemente encontramos que lo que se entiende o lo que se quiere decir al citar este versículo no es lo que en verdad significa o enseña el texto bíblico vamos a ver dos ejemplos del mal uso que se hace de este texto por no entenderse correctamente.

1.- El primer ejemplo es aquellos que dicen que son una nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas lo citan pensando que ahora todo lo que hacen, lo que piensan, lo que deciden, lo que imaginan, lo que sienten está bien, es de Dios y es como si consideraran que ellos son algo así como autómatas del bien, entienden de su supuesta conversión una divinización de su ser, que ahora lo que brota de ellos está bien sobre la base del mal entendimiento de este texto bíblico, lo que les gusta finalmente es el parámetro por el que juzgan todas las cosas y si está de acuerdo a su sentir, a sus emociones y que todo lo que se le pasa por la mente es del Espíritu de Dios.  Es ahí amados hermanos cuando la fe bíblica, la verdad escritural sobre el hombre y su condición nos humilla y nos deja en el lugar seguro en el que nosotros debemos estar, aún como creyentes ¿cuál es ese lugar? humillados y dependientes a los pies de Cristo.

Muchas personas cuando llegan a una iglesia bíblica logran percibir que lo que se les predica es distinto a lo que por años recibieron, el mensaje actual de la iglesia contemporánea es resaltar los atributos del hombre, el escaso mensaje que se exhorta desde el púlpito resalta lo grande, victorioso y próspero que puedes ser en el evangelio, sin embargo a la luz de la escritura podemos decir amado hermano que tú no eres un campeón, Dios no calla de amor al observarte  cómo vas volando y lo súper espiritual que eres, nosotros somos pecadores pero redimidos, el Espíritu Santo obra en nosotros y somos impulsados por la acción de Dios a hacer la voluntad de Dios, pero no todo lo que brota de nosotros, no todo lo que pasa por nuestras mentes, no todo lo que sentimos, no todo lo que nos gusta, no todo lo que nos emociona está bien, nosotros no somos autómatas del bien, el comentarista bíblico McDonald lo describe así dice “este texto es uno de los favoritos en los testimonios personales y cuando se cita (así en este sentido que he explicado, dan a entender que cuando uno es salvo, los viejos hábitos, los malos pensamientos, las miradas de concupiscencia se han acabado para siempre y que todo viene a ser literalmente nuevo en la vida de aquella persona), sabemos que no es cierto, el versículo no describe la práctica perfecta del creyente sino su posición en Cristo Jesús” ahora sin dudas nuestra posición en Cristo Jesús salvos, perdonados, redimidos con la presencia del Espíritu Santo lo que ahora somos en Él es el fundamento firme para la práctica o sea para una vida en santidad, ese es el fundamento, pero este texto no está describiendo al creyente con una vida práctica perfecta sino la posición que ahora tenemos en Cristo Jesús y que es la base y el fundamento para allí si vivir una vida que va creciendo en santidad.

2.- El segundo ejemplo es cuando se ve así mismo, ve sus luchas, ve que aún sigue siendo tentado, frecuentemente y dolorosamente falla, que hay áreas de su vida antes de que escuchara el evangelio y que creyera en el evangelio que aún le acosan, ve que aún toma decisiones torpemente que no tienen el resultado que esperaban y concluye al ver todo esto dice las cosas viejas no han pasado, no todo lo que soy es nuevo, yo no soy esa nueva criatura de la que hablan y concluyen definitivamente no estoy en Cristo, estas mismas personas al llegar a esta conclusión experimentan un desazón, un peso que les sume en la tristeza y cuando manifiestan esto de que es en conformidad consigo mismo y que posiblemente no sean cristianos pero escuchan un consejo muy frecuente que con un propósito les dice “entonces vete y bébete el mundo”, esas personas de ninguna manera se les pasa por la cabeza hacerlo simplemente no es una alternativa para él porque no pueden alejarse de las cosas de Dios.

Éstos son tan sólo dos ejemplos de la forma equivocada, no solo de cómo se entiende sino de cuánta confusión y desconocimiento hay en quienes se profesan cristianos acerca de la obra de Cristo y de su redención aplicada en nuestra vida, y  no han entendido realmente ni que es el evangelio, ni realmente qué es lo que sucede en aquel que viene con fe genuina y arrepentimiento sincero a los pies de Cristo.

¿Qué significa estar en Cristo? ¿cuál es el resultado de esa obra aplicada en nosotros y qué es a lo que se refiere el apóstol Pablo como una nueva creación? ¿a qué se refiere cuando dice que las cosas viejas han pasado y que en Cristo Jesús todas son hechas nuevas?, esos son los temas que vamos a desarrollar en los siguientes sermones que con la ayuda del Señor e iremos subiendo a esta página, en este escrito vamos a abordar la primera de estas interrogantes ¿qué significa estar en Cristo?, “de modo que si alguno está en Cristo” y vamos a desarrollar la doctrina de la unión con Cristo

v-17 inicia diciendo De modo que si alguno está en Cristo,  Cada vez que usted encuentra la expresión en Cristo en el nuevo testamento se está refiriendo a la relación en la que Dios ve a los creyentes con su hijo y en la que en virtud a esa unión recibe los beneficios de la salvación y note que nos hemos referido a la unión que los creyentes tienen con Cristo primariamente refiriéndonos a la efectiva divina, más que a la experiencia que personalmente vivimos en nuestra relación con Cristo a partir del momento de nuestra conversión, a partir del momento que vinimos a Él en fe y en arrepentimiento por la gracia de Dios y esto lo hacemos porque nuestra unión con Cristo va más allá de lo que nosotros experimentamos personalmente a partir de nuestra salvación, ¿a qué nos referimos?, la escritura nos enseña que Dios nos ve en relación con Cristo, en unión con Cristo desde la elección de Dios Padre antes de la fundación del mundo cuando ni siquiera habíamos nacido, es más cuando ni siquiera existía nada, solamente Él era Efesios 1:3-4 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, la profundidad de esta verdad espiritual simplemente está fuera de nuestras capacidades de razonamiento, la entendemos y la creemos porque así lo dice la palabra del Señor y que aun cuando no existíamos, que aun cuando no existían nuestros padres y nuestros abuelos, ni la raza humana, ni el mundo, Dios nos vio en unión con su hijo y en esa unión nos eligió para salvación pero no solamente Dios nos ve desde antes de la fundación del mundo, sino que aún esa unión se extiende hasta la eternidad futura donde por nuestra unión con Él somos vistos ya como liberados de la condición caída que nos agobia y somos vistos ya en virtud de la unión con Cristo sentados en gloria en Cristo Jesús en la eternidad futura, efesios 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús así nos considera Dios ahora mismo sentados en su reino glorioso con Cristo Jesús, así nos ve Dios en unión con Cristo, desde la eternidad antes de crear todas las cosas nos eligió en Cristo Jesús y en la eternidad futura que es segurísima pero que aún no ha acontecido nos veía sentados gloriosos y triunfantes al lado del trono de nuestro Señor Jesucristo y esto debe asombrarnos y debe también traer a nuestra mente algo que es sublime y que trae una enorme paz a nuestro corazón, porque nuestra salvación es un propósito divino que no va a ser frustrado, aun cuando no existíamos y aun lo que todavía no vivimos es seguro en el decreto, mente y determinación de nuestro Santo Dios, pero lo que más nos debería asombrar de esta determinación de Dios es la redención de criaturas que no merecíamos su gracia en unión con nuestro Señor Jesucristo, esa unión además nos enseña que por la obediencia de Él nosotros somos constituidos justos, 2 C5 al final del versículo 14 si uno murió por todos, luego todos murieron, Romanos 6:6 nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él.

Dios nos ve en unión con Cristo y este es el énfasis primario de la perspectiva divina de la unión con Cristo, va desde la eternidad pasada antes de la fundación del mundo hasta la eternidad futura sentado en los lugares celestiales en Cristo Jesús, aun en el ministerio, en la obra de nuestro Señor Jesucristo, cuando Cristo estaba obedeciendo perfectamente la voluntad de su Padre en virtud de nuestra unión con Cristo y por su obra redentora a nosotros nos es atribuidas su justicia y su vida santa y cuando Él estaba muriendo en la cruz del calvario en virtud de nuestra unión con Cristo, nosotros mismos con toda la deuda del pecado también estuviese allí muriendo unidos a Cristo Jesús crucificado en la cruz del calvario .

Así que nuestra unión con Cristo trasciende, va más allá de lo que experimentamos personalmente a partir de nuestra salvación y este es el punto nos hemos detenido en este aspecto de nuestra unión con Cristo con el propósito de que entendamos que aún nuestra salvación no se trata tan sólo de nosotros, nuestra unión con Cristo desde la perspectiva divina trasciende a la experiencia que tenemos de nuestra salvación y de nuestra relación con Cristo para que nosotros podamos entender que aunque nosotros mismos somos los beneficiarios de la gracia de Dios para salvación, la salvación de los perdidos no está enfocada primariamente en los perdidos, sino en manifestar la gloria, las perfecciones y la gracia de Dios salvando a la raza humana en pecado, a todos aquellos elegidos en la eternidad, debemos entender que nosotros no somos el centro de la existencia del universo Dios salva para manifestar su gloria, su honra y derramar su gracia sobre seres que no lo merecían, primariamente para mostrar algo de Él mismo, es el propósito divino de salvar en Cristo a aquellos que eligió incondicionalmente y fue incondicionalmente porque no podemos admitir más la basura que recibimos de que “Él miro hacia futuro y vio que íbamos a tener fe y que por eso nos eligió”, poniendo la salvación en una determinación del hombre y haciéndole el motivo por el cual fue elegido, así entonces la gloria y la honra de la salvación es del hombre,  la arrogancia que hoy día vemos en medio de la iglesia contemporánea, no hay un tal futuro paralelo hacia donde Dios mire, Dios sabía que nosotros vendríamos a sus pies, no porque mire hacia el futuro si no porque Él así lo determinó y nada lo condicionó fue el puro afecto de su voluntad la gloria, la honra, la alabanza, es para nuestro Dios, Él eligió incondicionalmente sin que hubieran nada en nosotros que le moviera hacerlo, muertos en delitos y pecados así habla la palabra del Señor de nosotros, así es la condición de la raza humana y nos escogió sin que nada externo a Él le condicionará sino como dice la escritura por el puro afecto de su voluntad y todo esto con un propósito, para la gloria de su nombre ese es el propósito de la existencia y de todo lo creado.

Nuestra unión con Cristo también se refiere a esa relación real que los creyentes tienen a partir de su conversión con el Señor ese de modo que si alguno está en Cristo específicamente se habla de lo que experimentamos cuando venimos por la sola gracia de Dios y por la obra del Espíritu Santo en nosotros ante la predicación del evangelio a los pies de Cristo en arrepentimiento y fe, este texto aplicado correctamente a quienes lo leen en el día de hoy  cobra un sentido aclaratorio y condicional que hace que no sea aplicado de manera indiscriminada a cualquiera que simplemente lo memoriza y lo cita, nadie podrá decir nueva criatura soy, las cosas viejas pasaron si no se está en Cristo y de allí la importancia iglesia de entender qué es nuestra unión con Cristo.

Ahora cuando alguien lee de modo que si alguno está en Cristo y aplica para su propia vida la afirmación que se hace y ni siquiera entiende que es estar en Cristo yerra gravemente como en los ejemplos mencionados, de allí la importancia de entender que es estar en Cristo, estar en Cristo no es asistir a una iglesia cristiana, no es la asistencia continua u ocasional que alguien tenga a una congregación evangélica, lo que significa su unión con Cristo y quiero que no nos me malentiendan congregarse y ser parte de una iglesia local no es opcional para un verdadero creyente, pero seamos claros eso no es lo que hace que alguien sea un verdadero creyente, en medio de las iglesias locales entendemos que hay personas que apenas están considerando el evangelio vienen con buena disposición, escuchan atentamente pero aun siendo sinceros no han venido a Cristo en arrepentimiento y plena confianza en Él y solo en Él para salvación, se espera que a través de la labor de predicación y de la exhortación de los hermanos que son los medios que Dios utiliza la predicación del evangelio en su acción poderosa el Espíritu Santo les conceda entender su condición y corran a Cristo en arrepentimiento y fe, pero su asistencia no es lo que determina su unión con Cristo, también entendemos que hay quienes apenas están llegando y que no les es indiferente la predicación de la palabra de Dios pero la verdad es que aún no les ha alumbrado Cristo, vienen y a si a los 5 minutos de salir se les preguntara un resumen del sermón o no entendieron el mensaje o simplemente no se acuerdan, el hecho de asistir es un acto religioso, la devoción religiosa en el hombre caído es algo de lo que da testimonio toda cultura en la raza humana a lo largo de la historia de la humanidad, el ser humano tiene esa tendencia hacia la adoración pero el pecado la tuerce en idolatría y también en medio de la iglesia siempre ha habido personas que dan muestras externas de conversión, pero su fe no es genuina y con el tiempo tarde o temprano se apartarán mostrando su real condición espiritual, esta es la perspectiva bíblica no es que eran salvos y perdieron su salvación sino más bien nunca fueron salvos, muchos cristianos se atribuyen un juicio y dan por hecho que una persona fue salva y perdió la salvación al hacerles la siguiente pregunta ¿por qué sabes que era salva?, responden “usted la viera como levantaba la mano y lloraba y hasta hablaba en lenguas”, cuando el Señor Jesucristo Dios mismo hecho hombre que todo lo sabe y que conocía el interior del corazón del hombre dice, hay uno en medio de ustedes que me va a entregar nosotros no vemos que la escritura detalle que voltee todo el mundo a mirar a Judas ¿seré yo, seré yo?, una persona puede dar muestras externas, puede tener un cambio ético, puede manifestar cercanía a la adoración externa pero tarde o temprano se apartarán mostrando su real condición espiritual así que no se trata de la asistencia regular o esporádica a una iglesia.

Por otro lado estar en Cristo no es que alguien tenga más afinidad por la iglesia evangélica que por la iglesia de Roma y ahora se vea como cristiano y que eso es lo que le une a Cristo, no es un cristianismo nominal, no es adoptar para sí el nombre de cristiano lo que le une a Cristo, eso es como una especie de cambio de profesión, decirse ser cristiano hoy en día se ha diluido de tal manera que ya es igual a quienes se profesan católicos como una simple adhesión externa a una institución al punto que nada de raro sería ver a personas decir de sí mismas yo soy cristiano pero no practicante.

La unión con Cristo tampoco viene porque alguien repita una oración donde se dice recibir a Cristo en su corazón, la iglesia contemporánea hacen una invitación a pasar adelante a que repitan una oración y con ese solo acto ya son salvas, cuando el apóstol Pablo escribe en Rom. 10:9-10 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo, Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación, apunta a que es necesaria una expresión personal de fe en el Señor Jesucristo como respuesta al evangelio, pero parece que pasaran por alto la expresión donde aquí se dice y creyeres en tu corazón pero eso no puede ser reducido a la repetición de una oración sin que medie la verdadera fe como una especie de mantra salvífico que hace que el impío se salve por solo repetirlo, lo que se conoce como llamados al altar fue instaurado por un hombre llamado Charles Finney a finales del siglo XIX, se inventó es una práctica que lejos de ser inocua es maligna porque transmite a personas una falsa garantía de salvación, la oración en sí no está mal lo que es perverso y maligno es hacerle creer a alguien que por el hecho de pasar adelante y repetir una oración decide por Cristo y le dicen “que se abren las puertas de su corazón y hay fiesta en los cielos, la gente aplaude , llora y la persona dice ya quede sellado y no ve su necesidad real de venir a Cristo en arrepentimiento y fe en ausencia total de la predicación real del evangelio se considere que ya es salvo, nadie entiende su necesidad real de un salvador si primero no entiende por la predicación del evangelio y el obrar del Espíritu Santo que está en una condición miserable, la ley de Dios muestra y exhibe la condición de nuestro corazón una persona puede ser muy correcta éticamente, buen hijo, buen estudiante pero si no ha venido a Cristo en arrepentimiento y fe entendiendo su real condición espiritual ético, correcto y cívico y todo su destino eterno será en un infierno de condenación por no haber venido a Cristo realmente en arrepentimiento y fe.

En el otro extremo estar unido a Cristo tampoco es algo que se obtiene cuando se alcanza un nivel de santidad superior a la medida, no es la obediencia a la ley de Dios la que nos canjea unión con Cristo, eso es salvación por méritos y esto es un estándar que nos hemos inventado los hombres porque si realmente se fuese a cumplir el estándar de Dios tendríamos que ser Santos “como yo soy Santo” dice Dios y el que cumple toda la ley pero falla en un punto simplemente ha transgredido toda la ley, cuando Adán peco todos pecamos esa es la doctrina del pecado original, si todavía tiene dentro de sus convicciones que el hombre nace bueno y que la sociedad lo corrompe estas errado y es importante que empieces a entender la verdad de la condición del hombre, él no nace bueno en pecado me concibió mi madre dice el rey David, esa es la condición de la raza humana desde Adán ya fallaron, en Adán fallamos en nada fuimos destituidos de la gloria de Dios.

Así que nuestra unión con Cristo no se logra a través de nuestra obediencia a la ley de Dios, tampoco es el nivel de conocimiento teológico y la comprensión doctrinal por la que nosotros somos unidos a Cristo, conocemos personas que manejan al dedillo la teología aún en sus temas más difíciles y sin embargo su vida muestra que no les ha alumbrado Cristo, ahora no nos malinterpreten, la evidencia que se espera de una fe genuina será una vida que va creciendo en santidad, que quiere hacer la voluntad de Dios y que los mandamientos de la ley de Dios son los principios por los cuales procura vivir su vida y el conocimiento más preciso de la palabra de Dios, el conocimiento doctrinal es algo que todo verdadero creyente desea e irá creciendo en él a lo largo de su vida, pero esto es lo que se espera de un verdadero creyente que ya está unido a Cristo Jesús no lo que hace que este que se canjee unión con Cristo o que sea salvo.

Nosotros somos unidos a Cristo cuando acudimos a Él confiando plenamente para salvación, cuando ante la predicación del verdadero evangelio no de visión y éxito para tu vida, sino del verdadero evangelio respondemos con arrepentimiento, cuando sinceramente entendemos por la luz del Espíritu Santo la condición en la que estábamos y venimos a los pies de Cristo confiando sólo en Él en una expresión de bancarrota espiritual donde entendemos que nada podemos hacer por nosotros mismos y extendemos el brazo de súplica de la fe en otro, esa es la fe verdadera, la fe en otro en Cristo en su vida perfecta y en su muerte en la cruz del calvario para nuestra salvación, es allí cuando alguien por la gracia de Dios entiende el evangelio y corre a los pies de Cristo en una conversión real, es allí donde somos unidos a Él, de allí la  importancia de la predicación del verdadero evangelio una y otra vez, negamos cualquier percepción de salvación por méritos, por adhesión a una institución o por la administración de un rito externo, por cambios éticos, por la asistencia regular o esporádica a una iglesia o por el mero entendimiento intelectual de las doctrinas, solo la fe genuina, la confianza plena para salvación en el Señor Jesucristo y el arrepentimiento que viene de entender el estado de pecado y enemistad en el que me encontraba con Dios resulta en nuestra salvación por la sola gracia de nuestro Dios y por la acción sobrenatural del Espíritu Santo que nos saca del estado de muerte para que veamos a Cristo como deseable.

Nuestra unión con Cristo como ya vimos al principio es un tema muy amplio y extenso no es simplemente un paso en la aplicación de la redención, pero es muy importante que comprendamos como alguien es salvo para entender cuando realmente está en Cristo y entender quién está realmente unido a Cristo y entender cómo alguien puede alcanzar salvación en Cristo Jesús, pero para los creyentes aunque nuestra salvación en Cristo es segura como hemos visto nuestra unión con Él es eterna y segura desde la eternidad hasta la eternidad, cuando nosotros leemos de modo que si alguno está en Cristo implícitamente hace un llamado a que continuamente bajo los parámetros bíblicos nos examinemos si esa unión con Cristo es real,  insisto lo último que quiere la palabra del Señor es hacer que verdaderos creyentes duden de la seguridad de la salvación, pero este tipo de expresiones impulsa a que el creyente continuamente se esté examinando y ese examen que hace el verdadero creyente resultará en mayor dependencia de Dios, mayor humillación a Dios, mayor impulso a dar gloria a Dios, pero también mayor determinación a nunca, nunca, nunca rebajar, negociar, menguar con esta convicción que le mantiene firme por la acción del Espíritu Santo.

De modo que si alguno está en Cristo el apóstol en esta misma carta en su parte final dice Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?.

 

Preparado por hermanos de la Iglesia Dios Proveerá

 

Ref: II Corinthians. New Testament Commentary. Grand Rapids Simon J. Kistemaker; 1 Corinthians MacArthur New Testament Commentary; comentarios 1 y 2 Corintios, Bon Utley; Introducción al A.Testamento – Tremper Longman; Una introducción al Nuevo Testamento – Carson y Moo; The Second Epistle to the Corinthians Paul Barentt

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