2 Corintios 4:3-6 Rechazando el evangelio

¿Por qué mi hijo no viene a los pies de Cristo en arrepentimiento y fe para salvación?, ¿por qué mi esposo, mi esposa se niega a todo lo que tiene que ver con las cosas de Dios y su palabra?, ¿por qué mi mamá, mi papá no han dejado toda su tradición religiosa, sus creencias sin sustento bíblico para venir a la verdad para salvación, a Cristo y solo a Él?.

Si el mensaje que predicamos es entendible, si lo que creemos y anunciamos en el evangelio no es un mensaje velado sino que todo lo contrario es un mensaje claro, racional, directo y nosotros lo presentamos sin engaño ni distorsión, si el evangelio no se trata de una filosofía propia humana, falible, sino no nos predicamos a nosotros mismos sino al Señor mismo y su salvación, sí la obra redentora de Cristo tiene el poder de dar vida, si es luz que saca de las tinieblas, si transforma los corazones y liberta al cautivo, si es poder de Dios para salvación ¿por qué no produce el efecto que deseamos en muchos de los que nos rodean?, y contó dolor en algunos de nuestros seres más amados, ¿por qué?, por qué no parece tener efecto en la gran mayoría de las personas, ¿dónde radica el problema?, ¿qué podemos hacer?.

Los adversarios del apóstol Pablo plantearon estas mismas dudas pero no como las hemos presentado aquí, como una preocupación sincera por la salvación de quienes nos rodean, sino que ellos la presentaron como una crítica al mensaje y a la forma en que el evangelio era presentado por el apóstol Pablo y sus compañeros misioneros.

Hermanos no es extraño que la misma crítica se levante hoy en día contra la predicación pura del evangelio que no recurren ni a la astucia, ni a la adulteración de la palabra de Dios para supuestamente lograr sus objetivos, “y esa iglesia tan chicas, ¿por qué esas iglesias bíblicas no crecen?, es que así la gente se les aburre, es que es solo doctrina y tan estrictos, les faltan actividades, les falta ministerios y la música puros himnos, por qué no dejan el mover del Espíritu Santo”, el apóstol Pablo ha presentado su predicación del evangelio, como un olor fragante para Dios que tiene un resultado, muerte o vida y tiene un efecto en la eternidad, vida eterna o condenación eterna, inmediatamente después hace una pregunta para estas cosas ¿quién es competente?, para la luego hacer un contraste con los falsos maestros 2 Cor. 2:17 “Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo”  2Cor. 4:2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.

Este es el punto qué debemos hacer ante nuestro sincero deseo de la salvación de las almas de nuestros seres amados y de los que nos rodean el primer punto predicar fielmente el evangelio, con ello nosotros estamos siendo olor fragante a Dios indistintamente del resultado que produzca, esto es lo que nos corresponde y debemos hacerlo fielmente para no ser un tropiezo en aquello que deseamos salvación, así lo expresa el comentarista bíblico Paul Barnett “sólo el evangelio puede salvar, sólo el evangelio puede llevar la luz de Dios a los ciegos, que gran cuidado debemos tener de que el evangelio no sea velado de ninguna manera por parte del portador, que corrompe el mensaje o recurre a medios fraudulentos para transmitir”.

Con esto claro ¿cuál es la razón para que en muchos no vean el evangelio, por qué si es claro, por qué si la obra de Cristo es poderosa, por qué si somos insistentes en la predicación de la verdad, por qué si no nos predicamos a nosotros mismos, por qué  si no cambiamos el mensaje, por qué no vienen a Cristo en arrepentimiento?

Lo primero que tenemos que decir es que la razón para que muchos no vean la luz del evangelio, no está en el evangelio en sí mismo, 2 Cor. 4 versículo 3 “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto”, la razón de que muchos no crean a  lo que el evangelio dice, no es porque esté velado en sí mismo, ni porque sea oscuro, ni porque sea complejo, sino porque lo rechazan conscientemente, porque muchos de los que lo escuchan lo pueden entender, pero no creen en él, el apóstol Pablo mismo dice que es entre los que se pierden está encubierto, unas pocas veces usa el apóstol Pablo esta expresión en los que se pierden en sus cartas 1ª Cor. 1:18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios, 2ª Cor. 2:15 y 16 15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; 16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?” 2 T. 2:10 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

La expresión los que se pierden es usada por el apóstol para referirse no personas que simplemente están en su condición natural, sino para personas que han sido expuestas al evangelio pero que por su propia elección lo rechazan, los que se pierden es una referencia a aquellos que rechazan voluntariamente (no porque no lo entiendan) el evangelio, ¿por qué entonces muchos no ven la luz del evangelio?, no es por una imposibilidad a causa del evangelio mismo, es por un rechazo voluntario de personas que habiendo sido expuestas al evangelio no creen.

¿Por qué lo rechazan? hermanos la palabra de Dios describe la condición de la raza humana después de la caída del edén, de todo ser humanos desde su nacimiento como muerto espiritualmente, también la palabra del Señor se refiere a la condición de la raza humana en su estado natural, como ciegos a las cosas que provienen del Espíritu Santo de Dios y también se refiere a la raza humana como esclavos del pecado esto es lo que se conoce como la doctrina de la Depravación Total, depravación total no significa que el hombre es todo lo malo que pueda ser, sino que todas sus facultades y cada parte de su ser está afectado por el pecado por sí mismo, el hombre no quiere venir al Dios verdadero en arrepentimiento y fe ellos son su propio dios, el hombre está en franca rebelión contra Dios a causa del pecado, el hombre fue destituido de la gloria de Dios, por lo tanto no tiene una relación con Él y como criatura está perdido, esto es lo que conocemos como la doctrina de la depravación total, Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron, Rom. 5:12 también dice No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno, Rom 3:10-12, Efesios 2 hablando a los que han venido a los pies de Cristo por su gracia le dice Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, la escritura también dice en efesios 4:17-18 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; en 1ªC 2:14 dice Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente, cabe destacar que cuando dice que el hombre natural no percibe y en la expresión donde dice que no las puede entender es en el sentido de aceptarlas y abrazarla.

Nunca está de más que recordemos las verdades escriturales porque sucede que muchas veces tenemos el conocimiento doctrinal, pero nuestro pensamiento y la forma de ver las cosas pareciera que se desligara de esta verdad, es importante que a la hora de predicar el evangelio y cumplir nuestra labor sin cobardía y con fidelidad en la palabra del Señor, no olvidemos que aquella persona que tanto amamos, que aquella persona que nos fue usada por Dios para levantarnos en nuestra vida, que nos dio de comer, que nos dio de su seno, las personas que tanto amamos y que nos rodean todas ellas incluidas nosotros nacemos en una condición deplorable, miserable, distante de Dios sin una relación con Él, lo cual significa para uno como criatura que está perdido en el mundo y con el peor de los enemigos que pudiésemos tener Dios mismo a causa del pecado, pero muchas veces ante el deseo vivo que tenemos de la redención de nuestros seres amados pareciera que se pierde de vista.

Por lo tanto ¿por qué muchos no vienen a los pies de Cristo?, no es un problema en el evangelio, no es un problema en la predicación de la palabra del Señor, es un problema en naturaleza humana, la razón por la que el hombre rechaza el evangelio con incredulidad, es porque su naturaleza está caída, es pecaminosa y no quiere venir al Señor y eso es tan importante siendo tan básico, porque nos sirve amados hermanos para nosotros no dudar un ápice en cuanto a la forma que Dios ha establecido para que las almas sean salvas, porque si usted es fiel a la predicación de la palabra y no ve un resultado, usted no dudará, usted no tratará de ninguna manera de hacerlo a su manera, porque usted puede estarse convirtiendo en un tropiezo, porque usted mismo estará poniendo duda en cuanto a los designios divinos para traer a salvación a aquellos que el padre le ha dado al hijo desde la eternidad, no dudemos.

La razón por la que muchos responden negativamente con incredulidad, burla de resistencia y minimizando el mensaje del evangelio no está en el evangelio, esa es la condición de la raza humana lo cual para nosotros como creyentes con la luz que nos da el Espíritu Santo, muestra cuán necesario es para el hombre un poderoso salvador, el hombre rechaza el mensaje del evangelio, no viene a él y manifiesta incredulidad porque no quiere venir, Juan 3:18-20 “El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. 19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. 20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas”, más adelante el Señor Jesucristo a los líderes religiosos de su época les dijo Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí y no queréis venir a mí para que tengáis vida.

La razón por la que muchos no creen, rechazan, menosprecian o muestran desinterés por el evangelio, no está en el evangelio mismo, es debido a la condición caída del hombre que no quiere venir a luz y algo que también es importantísimo en cuanto a tener claro la condición caída del hombre, no es que nosotros evaluamos cuán ofensivo les esto a Dios o menos ofensivo, la palabra del Señor habla de un Dios que es Santo, Santo, Santo y que de ninguna manera tiene relación con alguien en esa condición y esto también nos sirve no solamente para tener claro la condición de las personas a las cuales nosotros predicamos el evangelio y donde nosotros fuimos también arrancados, pero también para no minimizarlo, porque es probable que en medio de lo que está allí en lo profundo de su ser, de su vida, de su necesidad, de que sus seres amados vengan a los pies del Señor y al ver esta resistencia tal vez empieces a desistir diciendo “bueno pero si yo evalúo bien el asunto, mi padre ha sido un buen padre, mi hermano no es la peor personas, mi madre es una mujer abnegada, fiel en su hogar, hacendosa, disciplinada, respetuosa, moderada, llena de virtudes”, pero déjame decirte amado hermano que puede ser y verse muy buena persona, correcto y ético pero sin Cristo está perdido en este mundo.

¿Por qué entonces muchos al escuchar el evangelio no vienen a los pies de Cristo?, porque no quiere, porque lo rechazan tremendamente, y usted en su mente ahora puedas estar pensando “no, no, no lo rechazan mira ella cree en Jesús,  él cree en Jesús,  pero como bien se esfuerza el apóstol Pablo en la carta a los gálatas “Jesús  más otra cosa es una degradación del evangelio” no es Jesús  y los santos, no es Jesús  y una institución, no es Jesús  y mis buenas obras, no es Jesús  y su santa madre en su condición terrenal, cualquier persona puede entender que hay un Dios en los cielos es más una persona puede tener un sentido de la trinidad y cómo está compuesta la deidad y afirmar que Jesús  es el Señor y aun así tener un evangelio pervertido en su corazón.

Hay iglesias no fundamentadas en la escritura que piensan distinto, piensan que el hombre no está afectado en cada una de sus áreas, piensan que la condición del hombre no es muerto espiritual, no es esclavo del pecado y que no es ciego a las cosas de Dios, piensan que tiene una afectación, pero que el hombre por sí mismo y por determinación propia puede elegir a Cristo por sí mismo y sin la acción del Espíritu Santo, de allí que todas las técnicas que tengan a su mano para convencer a esa persona serán usadas; si hay que poner luces pongamos luces; si les gusta esta música pongamos esta música; si lo que se requiere entonces es bajar un poco la ofensividad del evangelio bajémosle un poco; si lo que le interesa son los negocios, invitemos a un grupo de negocios; si lo que está buscando es marido entonces hagamos un grupo de solteras; si los jóvenes se aburren con la predicación hagamos la noche de jóvenes los viernes, pongámosle películas, traduzcámosles vídeos, ¿actividades?, llevémoslos a un lugar apartado, hagamos un retiro, todo esto es válido para este “tipo de iglesias” porque en la persona está la decisión propia, tiene la capacidad para hacer una elección por Cristo o no. Así que todo poder de convencimiento que yo vaya usando finalmente va a lograr el objetivo de la salvación de las almas, resultado “¡gloria dios!, los hacemos pasar adelante o como se usa ahora se reúnen en pequeños grupos se abrazan repiten una oración, hay fiesta en los cielos ¡aleluya!”. Esa no es la condición en la que se encuentran y se pueden engañar pensando que lograron  el objetivo y un día cuando el circo se acabe, cuando la distracción cese, cuando algo se le diga y no le parezca conforme a la palabra del Señor hasta ahí llegaron y probablemente se cambien de iglesia, buscando satisfacer sus deseos carnales.

Nosotros pensamos bíblicamente, nosotros no sacamos conclusiones por el a mí me parece y esto es algo que tenemos que tener claro, porque a partir de ahí, todo nuestro entendimiento de la escritura, de la salvación y de la obra de Cristo, de la condición de la raza humana, tomará una mirada hacia el lado bíblico, revelado en la palabra del Señor o hacia el humanismo en mi comprensión acerca de la raza humana y de las formas para finalmente hacerle que acceda a algo que yo tanto deseo, para finalmente ser un tropiezo.

¿Por qué las personas rechazan el evangelio? es lo natural, ¿por qué tantas personas si es tan efectivo lo minimizan?, porque es su condición espiritual eso dice la palabra del Señor, están muertos, están ciegos, son esclavos del pecado y están destituidos de la gloria de Dios, lo normal en su condición es que lo rechace, pero a esto se suma la influencia continua de un enemigo formidable, aquel que es descrito como el enemigo, el engañador, el adversario, satanás, el enemigo de nuestras almas.

2 Cor. 4:4 en los cuales ¿quiénes son esos cuáles?, los que se pierden, “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.

El hombre caído rechaza el evangelio debido a su naturaleza pecaminosa ese es su deseo, no es una simple víctima inocente del diablo, no es algo así como “yo quiero creer, pero el diablo no me deja”, ya el apóstol Pablo ha dicho que si el evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto pero aún entre los que se pierden, los que voluntariamente de acuerdo a su naturaleza humana, rechazan con incredulidad el evangelio en ellos el dios de este siglo ciega el entendimiento de estos incrédulos, lo que vemos aquí entonces es una actividad diabólica que sumada a la condición caída de al hombre, lo arroja en mayores tinieblas de las que ya está, sumerge en oscuridades más densas del pecado el entendimiento humano, el hombre ya está caído, el hombre ya está destituido de la gloria de Dios, el hombre ya está muerto, es esclavo y es ciego y aun así, un enemigo poderoso y astuto se ha ensañado contra la raza humana, el dios de este siglo que sumado a esa condición, sumerge al hombre en oscuridades más densas, para que no haya la menor probabilidad de que vea la luz del evangelio y esa actividad del enemigo no es; moverle las cosas de la casa, ni prenderle la televisión, ni hacerles ruidos en la oscuridad, ni aparecérsele como un bulto oscuro en un callejón en la noche, porque sin dudas tendría un efecto contrario, estarían llenas las iglesias con este tipo de “creyentes” sentados en las primeras filas.

Efesios 2:1-3 “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”, 1Juan 2:15-17 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. Así está la raza humana, caída, respondiendo de manera natural al mensaje del evangelio; con incredulidad, con burla, con rechazo, la raza humana en una condición miserable, sin poder hacer nada por ella misma, pero además de eso con un enemigo milenario, con toda la astucia, con todo el conocimiento y con todo el poder que despliega una criatura celestial que cayó a causa de su propio pecado y rebeldía, enseñada día y noche junto con otras criaturas celestiales que cayeron con él, sabiendo que queda poco tiempo para su labor, andando como un león rugiente buscando a quien devorar, con pleno control de este sistema que vivimos en medio de este mundo, distrayendo al hombre, poniéndole metas, impulsándole hacia lo que su carne dicta, fomentando el pecado, atacando a los niños, atacando a los ancianos, destruyendo la familia, sembrando todo un sistema mentiroso de religiones falsas que van en contra de Dios, ¿en qué condición se encuentra el hombre?, ¿qué podemos hacer?, nosotros no podemos hacer nada, Dios en su infinita misericordia envió a su hijo, el cual se hizo hombre y en la condición en la que nosotros fallamos, en condiciones más tremendas en las que fuimos probados y fallamos en el Edén, Cristo venció, derrotó a las tinieblas, se mantuvo firme ante las demandas de un Dios Santo, en representación por todos aquellos que salvaría y saldó la deuda del pecado, de todo aquel que cree en la cruz del calvario, en medio de esa condición de la raza humana el único que podía intervenir era Dios mismo, a un costo altísimo.

Si el hombre se encuentra en esta condición terrible y deplorable con un enemigo ensañado contra él, orquestando todo con todo poder para cegarlo y que no le resplandezca el evangelio, ¿qué necesitamos?, lo que necesitamos es un poderoso salvador y lo tenemos en Cristo Jesús  nuestro Señor, ¿qué hacer con tu hermano, tu amigo de colegio, qué hacer con tu abuela, con tu papá, qué hacer con tu hijo, qué hacer con tu mamá?, proclamar fielmente el evangelio que anuncia una obra, no de nosotros, de Dios mismo en su bondad, sin cobardía con consistencia, sin ser tentados a cambiarla, clamar a Dios orar a Él, ha sido uno de los medios que Dios ha establecido para llevar a cabo sus propósitos y al orar a él continuamente por las personas que amamos, descansar pero creer en su poder, sacar nuestra vista de la incapacidad humana y poner nuestra vista en aquel que si tiene el poder para hacerlo, ¿qué más puedo hacer?, si eres salvo vive consistentemente a esa salvación que has tenido, nuestro testimonio no va a salvar a nadie, pero un anti testimonio si va a ser tropiezo, la fidelidad de lo que nosotros proclamamos en el evangelio en sí mismo no va a salvar a nadie, pero nadie salvado por una mentira que es presentada como el evangelio de salvación vive una vida que glorifique al Señor, sigue creciendo en él, sigue firme en tu camino de santidad, ora insistentemente y predica el evangelio, esto es lo que podemos hacer, ¿hay algo más que nosotros podamos hacer?, descansar en el designio soberano de Dios que finalmente me indica es que todo lo que suceda en medio de esta creación, en la consumación de los tiempos todo será para su gloria y para su honra, este es el caminar del creyente con todos los deseos que tenemos, con toda esa necesidad que presentamos pero nunca poniendo la vista, en el hombre, ni en nosotros mismos, ni en nuestras estrategias y esto es precisamente a lo que apunta el versículo 6.

Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo, si el hombre está en esa condición de oscuridad, si su respuesta natural ya sabemos cuál es y si está rodeado por todo un sistema manejado por el enemigo de las almas que ciega toda oportunidad ¿qué tenemos que hacer?, El Espíritu Santo señala el acto creador, que de las tinieblas mandó qué resplandeciese la luz y este un paralelo con lo que sucede en aquel en el que obra el Espíritu Santo para salvación en presencia de la predicación del evangelio, es sacado de ese pozo oscuro, es sacado de esa ceguera, es sacado de esa tumba, es arrancadas esas cadenas de las tinieblas a su luz, el mismo que mandó que de las tinieblas resplandecía la luz, es el que hará resplandecer en los corazones la iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo el evangelio nuestro salvador.

Cuando Dios llamó al apóstol Pablo le habló de esta manera, Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío y mira la labor apostólica  que finalmente nosotros heredamos en la palabra del Señor, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados, nuestra responsabilidad está clara, la condición de la raza humana en la escritura es clara, pero la escritura tiene un Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz allí está nuestra esperanza, en él está nuestra esperanza, en él confiamos y en él descansamos.

 

Preparado por hermanos de la Iglesia Dios Proveerá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s