Salmo 32 La dicha del perdón

Cierto  día David se deja arrastrar por la  lujuria al observar a Betsabé,   como rey que es da la orden de traerla a  su palacio, se acuesta con ella y días  después ella le da la noticia que está  embarazada, el problema no es que Betsabé  haya  quedado embarazada, el problema es que  esa no era su mujer, sino la mujer de su  prójimo, la mujer de Urías, la mujer de  uno de sus soldados de su ejército, que en ese  momento precisamente estaba dando su  vida por el rey, un soldado que en ese  momento estaba dando la vida en la  batalla por el pueblo de su rey. Sigue leyendo