Salmo 32 La dicha del perdón

Cierto  día David se deja arrastrar por la  lujuria al observar a Betsabé,   como rey que es da la orden de traerla a  su palacio, se acuesta con ella y días  después ella le da la noticia que está  embarazada, el problema no es que Betsabé  haya  quedado embarazada, el problema es que  esa no era su mujer, sino la mujer de su  prójimo, la mujer de Urías, la mujer de  uno de sus soldados de su ejército, que en ese  momento precisamente estaba dando su  vida por el rey, un soldado que en ese  momento estaba dando la vida en la  batalla por el pueblo de su rey.

David se entera que ésta es la mujer de  Urías, pero no le importa la manda a  traer, David sabía lo que estaba haciendo,  sabía que eso era un pecado terrible  delante de los ojos de Dios, pero él  prefirió dar rienda suelta a su lujuria,  David prefirió complacerse a él mismo  antes que obedecer a Dios, prefirió  complacerse a él mismo incluso si su  placer significaba el sufrimiento de su  prójimo, David al ver que no puede  convencer a Urías para que vaya a su  casa y se acueste con su mujer decide  mandarlo a matar poniéndolo al frente de  la batalla, David intenta cubrir su  pecado con más pecado, pero Dios  que todo lo ve estaba allí cuando David  miro lujuriosamente a Betsabé,  Dios  estaba allí cuando David manda a traer a  Betsabé,  estaba allí cuando David se  acostaba con Betsabé,  Dios estaba allí  cuando engaña a Urías poniéndolo al  frente para que lo maten,  Dios estaba allí cuando Urías cae muerto  a causa de la orden de David,  allí estaba Dios, nada de esto escapaba a  su mirada  y esto David también lo sabía.

Dios envía a Natán un profeta suyo para  que se dirija al rey y le hable en su  nombre,  Natán va donde el rey David y primero  le cuenta una parábola sobre  un hombre rico que actúa malvada e  injustamente contra un hombre pobre,  David se indigna ante esta historia y el  profeta le dice bueno ese hombre rico,  malvado e injusto eres tú David  y a continuación le habla de parte de  Dios con las siguientes palabras 2 Samuel 12:7-14 “ Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más, ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón, Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Porque tú lo hiciste en secreto; mas yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol. Entonces dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: También Jehová ha remitido tu pecado; no morirás. Más por cuanto con este asunto hiciste blasfemar a los enemigos de Jehová, el hijo que te ha nacido ciertamente morirá”.

Cuánto tiempo paso  entre el pecado de David y estas  palabras del profeta Natán, no lo sabemos  posiblemente un año, es muy probable que  el niño estuviera recién nacido,  quizás tuviera en sus primeros meses de  vida, así que un año es un tiempo  considerable entre el pecado de David y  la confrontación a David por medio del  profeta Natán, la pregunta es ¿durante ese  año aproximado entre el pecado de David  de adulterio, el asesinato y las  palabras del profeta Natán que pasaba  por la cabeza de David?,  acaso pensó David que se había salido  con las suya,  pensó David que Dios no lo había visto, pensó David que su pecado jamás  tendría consecuencias.

La biblia nos muestra qué es lo que pasaba por el corazón  de David durante ese tiempo,  hay dos salmos de David que se asocian a  este pecado de adulterio con Betsabé  y  el correspondiente asesinato de su  esposo Urías el salmo 51 y el salmo  32, este salmo 51 entonces nos va a mostrar  el arrepentimiento de David después de  que el profeta Natán va y lo visita,  recordemos que por medio de Natán  Dios  le hace saber las consecuencias que le  traerá su pecado, unas consecuencias  terribles  primero le dice en el libro de Samuel que la espada jamás se apartará de su  casa, eso como consecuencia de su pecado y fue así que  la espada jamás se apartó de su casa, segundo en el versículo 11-12 le dice  He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol, 12 Porque tú lo hiciste en secreto; más yo haré esto delante de todo Israel y a pleno sol”,   conclusión: con Dios no se juega  y tercero en el versículo 14 le dice que  el hijo que le ha nacido fruto del  adulterio morirá,  todas estas consecuencias vinieron a la  vida de David y lo rodearon de allí en  adelante  por más que se arrepintió.

Dice un comentarista  los hijos de David llegaron a practicar  la violencia y la traición unos contra  otros  Absalón un hijo suyo practicó la  rebelión contra su padre,  Amnón fue muerto por los siervos de  Absalón, Absalón fue muerto por Joab y  Adonías fue muerto por orden de Salomón,  las mujeres de la casa de David llegaron  a sufrir violaciones y ser víctimas de  traiciones, Tamar una hija suya fue  violada por otro hijo suyo a quien Absalón lo mandó a matar, todo esto como  consecuencia de su pecado  y esto a la vista de todo Israel, Dios  cumplió con las consecuencias que le  dijo que le traería,  dice el comentarista “aunque fueron sus  hijos los que sufrieron directamente las  consecuencias del pecado de David no hay  duda de que todo esto fue de mucho más  dolor para David”, quienes somos padres  sabemos que es uno el que siente mayor dolor  por sus hijos que posiblemente sus hijos  mismos,  tan solo basta con recordar cuando David  llora a Absalón, el hijo suyo que violó a  las concubinas, que mató otro hijo suyo y que se rebeló contra su gobierno “Absalón,  Absalón quisiera yo morir en lugar tuyo”.

El hombre en su necedad puede pensar que su pecado no  tendrá consecuencias,  pero amado hermano nuestro pecado no quedará sin  consecuencia,  tengámoslo claro y presente, Dios no  puede ser burlado,  el hombre puede pensar que su pecado no  tendrá consecuencias pero la palabra de  Dios nos enseña algo muy diferente, David  estuvo durante un año o más sin sufrir  estas consecuencias que Dios le menciona  cuando le envían a Natán pero en el  momento determinado por Dios las  consecuencias de su pecado le estallaron  frente a sus mismos ojos,  este suceso en la vida de David nos  enseña que todos nuestros pecados tienen  consecuencias las consecuencias de  nuestros pecados son ineludibles pero  por más dolorosas que puedan ser estas  consecuencias y en el caso de David son  terribles hay “algo” que es mucho peor que  las consecuencias temporales del pecado  y ese “algo” es el pecado mismo en 1 Juan 3:4 dice “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” el pecado es  infracción de la ley de Dios, pero la ley  de Dios no es algo impersonal y cuando  digo que la ley de Dios no es algo  impersonal estoy llamando la atención al  hecho de que infringir la ley de Dios es  menospreciar a Dios mismo y no  simplemente quebrantar una regla suya,  el pecado es la infracción de la ley, es  transgredir los mandamientos de Dios lo  cual constituye un desprecio a Dios, eso  es el pecado un menosprecio a Dios, tener  a Dios como poca cosa

Cuando David es confrontado por Natán  estos son los términos en los que Dios  se refiere a su pecado, 2 Sam 12:9-10 “Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojosA Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón. 10 Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer,  así queaquí es descrito  por Dios mismo el pecado como un  menosprecio a Él, como un tener en poco  su palabra  y es que tener un poco la palabra de  Dios es tener en poco lo que Dios dice,  por lo tanto tener en poco a Dios mismo.

Es menospreciar al único  perfecto justo y bueno al que nos colma  de sus bondades día tras día, eso es lo  horrendo del pecado, es morder la mano del  que nos alimenta, es despreciar al que le  debemos toda nuestra obediencia  gozosamente por eso la escritura dice  que aunque Dios es lento para la ira y  grande misericordia no tendrá por  inocente al culpable sino que castigará  su maldad  Amado hermano, Dios no puede ser burlado.

Cuando David es confrontado por el  profeta Natán cuáles son las palabras de  David  lo único que sale de su boca es  Pequé contra Jehová ¿acaso David no sabía que había pecado  contra Jehová?, ¿se acaba de dar cuenta?,  ¿acaso cuándo estaba infringiendo la ley de  Dios adulterando, matando y menospreciando a Dios no lo sabía?,  David lo sabía desde el mismo momento  que miro con lujuria a la mujer de su  prójimo,  lo nuevo aquí no es que David se está  enterando de su pecado  desde que vio a Betsabé  y la mandó a  traer a su palacio, sabía que estaba  transgrediendo la ley de Dios desde que  dio rienda suelta a su lujuria con la  mujer de su prójimo y la codicia David,  sabía que estaba pecando contra Dios, lo  nuevo aquí no es la conciencia de su  pecado, lo nuevo aquí es su confesión, por primera vez después de más de un año  abre  su boca para confesar su maldad  el libro de Samuel no se va a detener en  el arrepentimiento y la confesión  de David pero el salmo 51 si, es posible  que en ese momento frente al profeta  Natán lo único para lo cual David tuvo  aliento fue para decir Pequé contra Jehová, mientras las lágrimas empezaban a  descender por sus mejillas,  pero una vez retirado Natán y cuando ya  se encontraba solo frente a Dios, el  salmo 51 nos habla de su arrepentimiento  Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio, He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre
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Tres puntos abordaremos de aquí:

1.- Primero recordemos como he sido tan enfático  tanto en el pecado como en las  consecuencias y que lo grave del pecado  no son las consecuencias sino el pecado  mismo, teniendo presente eso  fíjense que David en ningún momento de  su lamento, de su arrepentimiento se está  centrando en las consecuencias de su  pecado y en todas las tragedias que le han sido anunciadas, hermano vuelve a leer el salmo 51 y te darás  cuenta que lo que David lamenta  es el pecado porque eso es el  arrepentimiento verdadero,  arrepentimiento del pecado y no de sus  consecuencias  y qué hipócritas cuando lloramos las  consecuencias y no el pecado eso no es  arrepentimiento David no llora por las consecuencias, David  llora, gime por haber ofendido a Dios, por  haberlo menospreciado, no es lo mismo  llorar por las consecuencias del pecado,  cualquier hipócrita cualquier incrédulo  puede hacerlo,  llorar por haber ofendido a Dios,  lamentarse por lo que el pecado es un  regalo de Dios concedido solamente a los  cristianos,  uno puede llorar por las consecuencias  del pecado sin estar arrepentido del  pecado.

2.- Fíjese que David en  el versículo 4 Contra ti, contra ti solo he pecado, sabe que hizo mucho daño a su  prójimo, pero David sabe principalmente  que cualquier ofensa o maldad que uno  traiga contra su prójimo es una ofensa y  una maldad principalmente contra Dios  porque nuestro prójimo está creado a la  imagen y semejanza de Dios y porque la  orden de Dios es que amemos a nuestro  prójimo como a nosotros mismos, por lo  tanto cuando no amamos a nuestro prójimo  como a nosotros mismos, estamos  transgrediendo la ley de Dios y por lo  tanto menospreciando a Dios, por eso es  que David dice aunque trajo daños  sobre Betsabe, sobre sus  hijos, sobre Urías él dice contra ti  contra ti sólo he pecado.

3.- David no está culpando a nadie, ni se  está excusando, está reconociendo que la  responsabilidad es toda suya, él es el  único culpable de su pecado, cuando David  dice en pecado me concibió mi madre no  está siendo responsable a su mamá, no  está diciendo Dios es que mi mamá me  tuvo en pecado, no, lo que él está diciendo es que desde su  misma concepción, desde el mismo vientre  de su madre él es un pecador  y está inclinado a la maldad,  el pecado que él ha cometido contra Dios  se debe a que es un pecador por  naturaleza.

De esto podemos deducir entonces que la  confesión de David he pecado contra Dios  implica:

  1. Dolor por el pecado y no  simplemente por las consecuencias.
  2. Aunque otros puedan salir afectados  directamente por causa de nuestra maldad,  el pecado es principalmente contra Dios  antes que nada porque es la ley de Dios  la que se quebranta, no la ley del  prójimo.
  3. Que la confesión de pecado  no admite excusas de ningún tipo, sino  que reconoce toda la responsabilidad y  la culpa como propia.

Si esto no lo conocemos es porque no  conocemos el arrepentimiento,  la confesión de pecado o el  arrepentimiento es conciencia de  infringir la ley de Dios lo cual es lo  mismo que ser conscientes de que hemos  menospreciado a Dios, conciencia que  implica dolor porque hemos despreciado a  un Dios Justo, Bueno y Santo  y si estos aspectos internos son una  realidad en nuestro ser la consecuencia  lógica será que dirigiremos  nuestra voluntad no más hacia ese pecado  sino que nos alejaremos de el para hacer  lo que Dios ordena,  esto es el arrepentimiento.

Entendiendo lo que es  el pecado y entendiendo lo que la  confesión del pecado es,  ahora podemos ir al salmo 32 un salmo  escrito por David,  no para mostrarnos su arrepentimiento  o su confesión a Dios  porque eso lo hace en el salmo 51 sino  que el salmo 32  es un salmo para instruir al  creyente cuando ha pecado y advertir al  hombre impenitente, este salmo es un  salmo en el que se destaca el perdón de  Dios como la fuente de la alegría.

V1-2 “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño”,  la expresión  bienaventurado significa feliz, dichoso,  alegre y la palabra de Dios tiene mucho  que decirnos sobre el hombre feliz,  el hombre dichoso, el hombre alegre, el  hombre bienaventurado, basta con leer las  famosas bienaventuranzas del Señor  Jesucristo en el sermón del monte  bienaventurados los pobres en espíritu,  bienaventurados los mansos,  bienaventurados los misericordiosos.. Dios es  precisamente un Dios bienaventurado, un  Dios feliz en el sentido más pleno del  término, Dios es el ser más dichoso que  hay,  ha sido feliz eternamente con una  felicidad que nunca se apagará una  felicidad plena que nunca dejará de ser,  Dios mismo se describe así en su palabra  1ª Timoteo 1:11 el apóstol Pablo lo describe según el glorioso evangelio del  Dios bendito, el Dios bendito es una descripción de  Dios hecha por Dios mismo,  el Dios bendito es el Dios bienaventurado, el Dios  dichoso y la única fuente de felicidad  del hombre,  la biblia entonces tiene mucho que  decirnos respecto a la felicidad porque  Dios es la fuente inagotable de ella,  porque Él mismo es feliz en grado sumo.

El salmo 32 se enfoca en el gozo, la alegría que tiene ese hombre feliz,  ese hombre dichoso, ese hombre  bienaventurado como aquel hombre que ha  sido perdonado por Dios, se deduce que un  hombre que no ha sido perdonado por Dios  es por tanto un hombre miserable,  desdichado que no conoce la verdadera  felicidad, que nunca la ha experimentado,  estos dos primeros versículos nos hablan  de la transgresión perdonada, del pecado  cubierto, de la culpa quitada, David sabía  de lo que estaba hablando, él sabía lo  que era vivir con la culpa todos los  días,  ¿qué sucedió cuando Betsabé  se paró de la  cama de David se vistió y se fue?,  puede que algunos digan pues nada los  temores le vinieron al rey cuando día  después ella le dijo que estaba  embarazada fruto de su adulterio con  ella, eso es falso,  inmediatamente Betsabé  se para, se viste  y se va a partir de ese momento la vida  de David cambió completamente , su comunión con Dios se  cortó, el gozo de su salvación se perdió,  la paz con Dios de la que había  disfrutado durante tantos años se  desvaneció,  ya no le cantaba Dios y si lo hacía era  de labios para afuera, sus canciones no  eran una expresión de su corazón sino  que lo hacía por obligación posiblemente  para seguir mostrando su religión frente  a los demás,  pero ya en su intimidad no elevaba  oraciones a Dios, no se atrevía dejó de  escribir salmos y poemas al amado de  su alma y aunque era rey y vivía en un  palacio y era el hombre más poderoso de  su ciudad probablemente, el más  admirado pero por dentro David empezó a vivir  un infierno apenas Betsabé  se paró y se  fue ni sus riquezas, ni su fama, ni su  poder podían comprarle la felicidad,  rodeado de lujos era el ser más  desdichado, su culpa y tristeza en  lugar de menguar aumentaba porque en  lugar de acercarse a Dios y confesarle  su pecado, David conforme pasaban los  días más y más huía de Dios y más se  envolvió y se apoyó en el pecado porque  luego mata al esposo de Betsabé,  su vida  espiritual  va en una espiral  descendente cada vez más y más sumido en  su miseria a causa de su pecado  cuando David en el salmo 51 expresa su  arrepentimiento a Dios, no clama para que  las consecuencias sean quitadas sino  para que su pecado sea perdonado y su  gozo en Dios devuelto a David no le  importaba que todo a su alrededor se  destruyera con tal de que pudiera gozar  nuevamente de la comunión con Dios, ésta  era la tristeza de David, este era el  motivo de su dolor que había ofendido a  Dios y su comunión con Él se había  quebrantado,  por eso él clama en el salmo 51 hazme oír gozo  y alegría  no la alegría de que las consecuencias  se quiten, gozo y alegría de  volver a tener comunión contigo y se  recrearán los huesos que has abatido  esconde tu rostro de mis pecados y borra  todas mis maldades No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu. 12 Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.  esta era su angustia desde el momento  que pecó y el motivo más grande de su  lamento  en los versículos 3 y 4 del salmo 32  describe cómo fue su vida a partir de  ese momento en que Betsabé  salió de su  habitación Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah (selah: pausa,  en otras palabras para parar y pensar en  lo que se ha expresado),  David siguió adelante con sus  ocupaciones como rey pero por dentro se  desmoronaba mientras él calló y no abrió  su boca para confesar su pecado a Dios  sus huesos se envejecieron,  quizá pensó que su pecado era muy grave  y no había nada que pudiera hacer, quizá  pensó que Dios lo había desechado para  siempre, quizás pensó que ya no tenía  ningún sentido ir y suplicar  misericordia a Dios porque Dios ya había  cerrado sus puertas de perdón hacia él,  no sabemos qué pasó por la cabeza de  David pero lo que sí es seguro es que  por dentro estaba muriendo.

En uno u otro momento de nuestra vida  todos los cristianos hemos  sentido esta angustia puede que hoy no,  no todos necesariamente hoy tienen que  estar así  con esa angustia porque han pecado  contra Dios y no estoy diciendo que durante este día no hemos pecado, todos  los días pecamos contra Dios,  pero hay momentos de nuestra vida en donde hemos  caído hondo en nuestro pecado  y en nuestro caminar cristiano hemos  experimentado muchas veces sentado esperando que  Dios me hable,  esperando escuchar una palabra de  aliento de Dios porque he pecado y  estando allí por dentro consumiéndome,  todos hemos conocido estos momentos, esta  vergüenza, este gemir esta desazón, esta  zozobra a causa de nuestro pecado,  un pecado que pensamos habíamos superado  y luego nuevamente y nuevamente y  nuevamente  todos conocemos este envejecerse de  nuestros huesos y no es otra cosa sino la  mano de Dios agravándose sobre nosotros,  como dice el versículo 3 día  y noche se agravó sobre mí tu mano en  estos primeros cuatro versículos David  está haciendo un contraste entre la felicidad y el fervor del gozo  a causa del perdón de Dios y la angustia  y sequedad del alma que calla su pecado  y lo guarda durante más de un año.

David  mantuvo cerrada su boca delante de Dios  consumiéndose por dentro con la mano de  Dios de disciplina pesando sobre él y  Dios no lo iba a dejar tranquilo con su  pecado hasta que su siervo se humillara,  es cierto las consecuencias que Dios  traería serían dolorosas y las traería  como parte de su  disciplina, pero la mano que describe  día y  noche peso sobre mi tu mano no está hablando de las  consecuencias que le dijo en el libro  de Samuel, porque David dice que la mano de Dios  pensaba sobre el de día y de noche y  durante ¿qué tiempo?, mientras él cayó por  lo tanto estamos hablando que David día  y noche durante ese año aproximado sin  antes de que viniera el profeta Natán y  le dijera las consecuencias de su pecado  ya día y noche la mano de Dios pesaba  sobre David  así que la mano que pesa de Dios sobre  David como disciplina no son las  consecuencias, hasta ese momento no había  tenido ninguna de estas otras  consecuencias,  sino la consecuencia peor y era la  ruptura de su comunión con Dios  David lo había menospreciado, había  tenido en poco su palabra, había pecado  contra Dios, pero Dios en su misericordia  no le dejó sin dolor,  no dejo endurecer su conciencia todo lo  contrario  día y noche su mano le señalaba su culpa  la deuda que tenía pendiente con Él a  causa de su pecado, la disciplina de Dios  es algo que pertenece sólo a sus hijos  no a los incrédulos, a estos últimos Dios  les permite que se endurezcan  en su pecado, que disfruten de su maldad,  que sigan por la vida sin tristeza y sin  lamentos por haber pecado, por haber  ofendido a Dios, pero a los hijos de Dios  cuando transgreden sus mandamientos Dios  les hace sentir el peso del pecado con  su mano paternal  y es verdad que esta tristeza que viene  como disciplina no es agradable en su  momento, pero nos lleva luego en  humillación a buscar el rostro de  nuestro padre rogando su perdón, rogando  su consuelo, que una vez más vuelva  apiadarse de nosotros a lavarnos de  nuestra maldad, de nuestro pecado.

Es paradójico pero qué gozo cuando Dios  no nos deja sin esta disciplina porque  por medio de ella nos lleva a buscarle,  el arrepentimiento nos lleva a confesar  nuestro pecado a volvernos nuevamente a  Él de nuestros malos caminos y así  participar de su santidad la carta a los  Hebreos capítulo 12 versículos 6 al 11 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?  Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados, no fue la bondad de David lo que lo  llevó a confesar su pecado, fue la bondad  de Dios quien tras haber sido  menospreciado por su hijo adoptado como  buen padre lo disciplina humillándolo y  trayéndolo nuevamente a sus pies es por  eso que incluso el arrepentimiento es un  regalo suyo, es un regalo de Dios  David paso de la experiencia amarga de  pecar contra Dios, con la consecuencia  más terrible que fue la pérdida de la  comunión con Dios pasó a la felicidad, a  un gozo abundante y glorioso el gozo de  ser perdonado por Dios y ser vuelto a la  comunión con Él

V-5  Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado hay unas preguntas por responder  ¿por qué David fue perdonado?,  ¿fue perdonado  David porque confesó su pecado?,  ¿es la confesión de pecado la que nos  otorga el perdón de Dios?,  ¿es el arrepentimiento lo que nos gana el  perdón de Dios?,  no, ni nuestro arrepentimiento, ni nuestra  confesión son suficientes para hacernos  merecedores del perdón divino, no es ni  por tu arrepentimiento, ni por tu  confesión de pecado que Dios te perdona,  no se nos puede olvidar que la paga  del pecado es la muerte,  la muerte y nada menos que la muerte de  tal manera que la confesión o el  arrepentimiento no pueden pagar por el  pecado, solo la muerte puede cubrir el  pecado  cuando David se arrepintió y  confesó su pecado, Dios le perdono su  maldad, pero no en mérito de su  arrepentimiento de su confesión, sino  porque siglos después esos pecados de  David iban a ser cargados en las  espaldas de Cristo y llevados hasta la  cruz del calvario, David como todo  cristiano es perdonado con  base en los méritos de Jesucristo, el  arrepentimiento y la confesión de  nuestros pecados es la manera en la que  venimos por ese perdón ganado por  Jesús, pero no son la base de nuestro  perdón la confesión, el arrepentimiento  es la manera en que venimos a recibir  ese perdón, pero no son la base del  perdón, la base del perdón es la muerte  vicaria de Cristo,  solo la sangre de Jesucristo nos puede  limpiar de toda maldad  pero sin arrepentimiento y confesión  no podemos acceder al perdón porque el  arrepentimiento y la confesión en la  forma establecida por Dios  para otorgarlo, nosotros hemos de confesar nuestra  maldad pero para que nuestra maldad sea  limpiada y nosotros accedamos a ella por  confesión, el Hijo de Dios tuvo que  hacerse hombre y morir recibiendo la ira  de Dios por nosotros es por eso que cada vez que nosotros confesamos  nuestros pecados a Dios no podemos  hacerlo liviana o superficialmente  sino siempre recordando lo que nuestro  pecado es, hay veces cuando lloramos y otras veces  cuando no lloramos, hay unas veces lo  lamentamos más y otras veces lo  lamentamos menos  y esto debido a nuestra naturaleza  pecaminosa,  pero cuando lo confesemos  lloremos o no, no lo hagamos ni liviana  ni superficialmente sino siempre  recordando lo que nuestro pecado es, un  menosprecio  a Dios  y recordando cual fue el costo de ese perdón, la  sangre del Hijo de Dios

Esta es la razón la base de la confianza  por la cual David dice en el versículo Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él, tú eres mi refugio me guardarás de la angustia con cánticos  de liberación me rodearás, todos los verdaderos cristianos oraran a  Dios, todos los cristianos no hay  excepción y la razón por la cual todos  ellos oraran a Él o lo buscarán en  arrepentimiento y confesión de sus  pecados por lo dicho en los versículos  anteriores, es decir que Dios les  perdonará la maldad, les perdonará su  pecado y los limpiará de su maldad  esa es la certeza del cristiano que si  va y busca ahora a Dios por su consuelo,  1J 1:9 dice Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad, esta es la  razón por la cual todo santo orará a  Dios, lo buscará en humillación, la  misericordia de su Padre en su Hijo  Jesucristo  pero lo buscan en el tiempo en que Él  puede ser hallado,  eso es importante  todo santo, todo cristiano orar a Dios  en el tiempo en que Dios pueda ser  hallado,  esto es una advertencia  a todo aquel que llamándose cristiano  cree que puede jugar con la gracia de  Dios  o qué despreocupadamente dice “ya habrá  tiempo más adelante para arrepentirme”,  puede que tal momento nunca llegue,  una de las características de todo  verdadero cristiano es que el  arrepentimiento y la fe continúan a lo  largo de su vida hasta que parta a la  presencia de Dios,  una de las características de los santos  es su perseverancia en la fe, fe que va  unida a un arrepentimiento continuo por  el resto de su vida es por eso que David  dice todo santo orará ti en el tiempo  en que pueda ser hallado, ningún cristiano deja de tener  esta característica, son los cristianos  falsos, los cristianos de nombre  solamente los que posponen y posponen el  arrepentimiento de su mal proceder hasta  que la luz se les apaga y despiertan de  su sueño a la terrible pesadilla de la  eternidad sin Dios jugando al “ya habrá  tiempo para arrepentirme”, pero más dice David y es que  Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él,  es decir al cristiano en lugar de sufrir  la inundación y ser sepultado bajo las  aguas Dios será su refugio y le  rodeará con cánticos de libertad, esta  referencia a la inundación de muchas  aguas es una referencia al juicio o  castigo de Dios que viene a causa del  pecado, pero aunque su pueblo lleve el  castigo y la disciplina paternal de Dios  aunque estas aguas le lleguen al cuello  y amenacen con ahogarle, aunque la  angustia los consuma y parece que ya  fueran a morir estas no le cubrirán no  le pasarán de aquí, tendrá que empinarse  y las aguas no pasarán,  es como Dios diciendo hasta aquí pero no  más, te castigo, te disciplinó, será  dolorosa la angustia, será grande pero no  hasta el punto de destruirte.

Ahora bien la disciplina de Dios no solo  tiene que ver con su lado doloroso sino  también con su lado de dirección y  enseñanza y eso es lo que Dios mismo le  dice al cristiano en los versículos 8 y  9 lo particular de esos versículos es  que es Dios quien toma la voz y habla en  primera persona salmo capítulo 32  versículo 8 y 9  Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti esta  es una promesa maravillosa  es Dios mismo quien no solamente nos  enseña, sino que nos da la capacidad de  entendimiento, la capacidad de entender  sus caminos tras los cuales deben ir  nuestros pasos, los caminos de Dios son enseñados en su palabra, son sus mandamientos y es Él quien nos  da la capacidad de entenderlos y  ponerlos por obra por eso el salmista en  el salmo 119:15-18 En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos. 16 Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras. Haz bien a tu siervo; que viva,   Y guarde tu palabra. 18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley Dios mismo nos  instruye, nos da el entendimiento pero  además no nos deja solos en nuestro  caminar cristiano antes bien como hemos  visto cuando nos desviamos o tropezamos  en el camino su disciplina viene a  nuestras vidas para corregirnos,  volvernos a sus caminos andar en  obediencia gozosa y hacer que  perseveremos hasta el final, hasta que  lleguemos a nuestro hogar celestial, es a  eso a lo que se refiere el salmo cuando dice sobre ti  fijaré mis ojos Albert Barnes respecto a  esta expresión dice “es la  idea o concepto de alguien que tras  indicar a otro el camino que debe seguir  para llegar a un punto determinado  garantiza que permanecerá mirándole y  observándole hasta que llegue a su  destino, que mantendrá sus ojos puestos  en él para asegurarse que no se desvía  de ese camino”.

Dios le devolvió el gozo de la  salvación y lo trajo una vez más a sus  caminos pero no lo abandona allí a sus  propias fuerzas, sino que le instruye en  su palabra, se la ilumina le abre los  ojos para que vea sus maravillas y  promete estar ahí fijando sus ojos sobre  él hasta que David vuelva a su casa,  que estará fijando mis ojos sobre ti es  que Dios se asegurará de que llegaremos  hasta su casa.

Después de la maldad,  después de la angustia, la tristeza  el salmo culmina en un Dios que está  fijando sus ojos sobre nosotros, no  solamente para enseñarnos, instruirnos  sino fijándose sobre nosotros para que  no nos salgamos de ese camino para  que cuando caigamos levantarnos y para  asegurarse de que lleguemos hasta el  final,  todo esto es obra de Dios  por pura gracia,  ¿qué hemos hecho para merecer un cuidado  paternal así?, Jesucristo si lo hizo, Él si fue el  hijo perfecto nosotros no, ¡Gloria a Dios por nuestro salvador Jesucristo!

V:10-11 finaliza este salmo describiendo dos realidades  completamente diferentes la del impío y  la de los justos “Muchos dolores habrá para el impío; Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia. 11 Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón”, en este mundo solo hay dos tipos de  personas y dos realidades distintas para  ambos los impíos y los justos, los impíos  son los que pasan toda su vida en impenitencia no conociendo la verdadera  felicidad, la dicha del perdón de Dios en  Cristo Jesús, por otro lado los justos  tenemos a Dios como  nuestro Padre y no somos justos en  virtud de nosotros mismos sino que somos  justos en virtud de las justicias de  Cristo.

Y si usted ha llegado a esta  página y no conoce está felicidad, esta  bienaventuranza de ser perdonado y  aceptado por Dios en Cristo, si no sabe  nada de lo que significa que sus pecados  sean borrados, quitados  déjeme mencionarle lo que es la  justificación por la sola fe en Cristo  Romanos 4:2 al 8 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; más al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, diciendo:     Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,     Y cuyos pecados son cubiertos. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado, proverbios 28:13 El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia,  si no  conoce esta misericordia, está esta  justificación, este gozo del perdón  no piense que sus pecados son muy  grandes,  lo que dice la escritura es cómo fue  justificado Abraham, cómo fue justificado  David, cómo hemos sido justificado nosotros los cristianos por pura gracia,  por los méritos de Cristo no por obras, tanta misericordia de Dios hacia  nosotros, el Señor es bueno, paciente, ¡Alabado sea su Santo nombre!. 

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